Los bibliotecarios madrileños colaboran con los de Bolivia

Desde el blog la biblioteca informa al bibliotecario de la Universidad Complutense de Madrid nos llega esta convocatoria:

Coloquio sobre cooperación bibliotecaria al desarrollo: 5 de julio

Javier Gimeno Perelló

Desde hace unos años, las bibliotecas públicas y universitarias impulsan proyectos de cooperación con bibliotecas de países en desarrollo como una forma de extender y ampliar la cooperación bibliotecaria tradicional entre quienes tienen más carencias, y contribuir modestamente a mejorar sus condiciones de acceso a la lectura y al conocimiento. Así, las bibliotecas adquieren con la cooperación un rol diferente porque se convierten en una suerte de agentes de desarrollo. Como ha ocurrido con otras formas de cooperación, la que se lleva a cabo desde la biblioteca también ha evolucionado, desde una actuación vertical y jerárquica a una cooperación más asociativa y horizontal, donde la transmisión de conocimientos y experiencias es recíproca.

Para hablar de todo ello y del papel que juega la cooperación al desarrolllo desde la biblioteca en este entorno de crisis y de incertidumbres, contamos con la presencia en Madrid de dos bibliotecarios bolivianos que han participado en el proyecto de cooperación de la Biblioteca Complutense: “Alfabetización Informacional para bibliotecarios y usuarios de las universidades Gabriel René Moreno (Bolivia) y Mayor de San Andrés (Perú), y desarrollo de capacidades lectoescritoras para estudiantes de ciencias”. Ellos ofrecerán su versión de este tipo de proyectos desde la óptica de un país en desarrollo.

El coloquio tendrá lugar el próximo jueves 5 de julio a las 18:30 h. en la sala de juntas de la Facultad de CC. de la Documentación de la UCM (C/ Santísima Trinidad 37, Madrid).

Intervendrán:

  • Charo Vargas. Directora de la Biblioteca de Tecnología de la Universidad  Gabriel René Moreno (Bolivia)
  • Marco Martínez Alpiri. Director de la Biblioteca NUR (Bolivia)
  • Carmen Horta. Subdirectora de la Biblioteca de CC. Económicas, Universidad Complutense. Docente en el proyecto de cooperación del curso “Redes sociales aplicadas a bibliotecas”.
  • Andoni Calderón. Jefe del servicio de apoyo a la docencia y a la investigación de la Biblioteca Complutense. Docente en el proyecto de cooperación del curso “ALFIN para bibliotecarios y usuarios“.
  • Javier Gimeno Perelló. Biblioteca Complutense. Coordinador del proyecto’.

Ana Santos Aramburo ya es la nueva Directora de la Biblioteca de la Universidad Complutense de Madrid.

Ya sabíamos de la marcha de Ana Santos a la dirección de la Biblioteca de la Universidad Complutense. Ahora, gracias al blog de la BUC La biblioteca informa al bibliotecario podemos saber algo más de su carrera profesional y de sus palabras al aceptar el cargo [Las negritas son nuestras]:

‘ El pasado día 15 de septiembre Ana Santos Aramburo tomó posesión como directora de la BUC, sustituyendo en el cargo a José Antonio Magán Wals.

Ana Santos es conocida por la mayoría de los bibliotecarios complutenses, pues una gran parte de su trayectoria profesional ha estado ligada a la BUC, desempeñando diferentes puestos, desde sus inicios en la biblioteca del I.U. de Criminología, pasando por la biblioteca de CC. Económicas y Empresariales, el Equipo de Automatización de la Biblioteca en el Centro de Cálculo, la Subdirección de la Biblioteca y la Dirección de la Biblioteca Histórica “Marqués de Valdecilla”.

En 2007 se incorporó a la Biblioteca Nacional como Directora de Acción Cultural y Relaciones Institucionales y ahora, a mediados de septiembre de 2011, regresa a la BUC.

En este acto [de presentación] intervino en primer lugar el Vicerrector de Innovación. A continuación, José Antonio Magán pronunció brevemente unas palabras para despedirse como director de la BUC y para agradecer a todos los bibliotecarios la labor desarrollada durante estos años y finalmente intervino Ana Santos con las siguientes palabras:

 

Ana Santos Aramburo y Fuencisla Sanz. Fuente "El Profesional de la Información" diciembre 1995

Querido Vicerrector, Queridos compañeros:

En primer lugar debo agradecer a nuestro Rector, José Carrillo, que haya confiado en mi para dirigir esta Biblioteca. Es un honor, del que espero ser merecedora, y que me produce la misma inmensa felicidad que se siente al volver a casa después de un largo viaje […].

La Biblioteca de la Universidad Complutense tiene una larga historia a sus espaldas que se ha ido forjando a lo largo de siglos y a mi me corresponde asumir ahora una responsabilidad llevada antes por muchos otros. Mi recuerdo en este momento para Fernando Huarte, Cecilia Fernández, Marta Torres, Javier de Jorge y José Magán, quien me cede ahora el testigo, que yo luego cederé a otro. Gracias, José, por tu elegante traspaso del que se trasluce el convencimiento de que no somos mas que corredores de una carrera, que realizamos con la certeza de que debemos alcanzar la misma meta común.

Creo que todos vosotros me conocéis bien y por lo tanto podréis imaginar fácilmente mis sentimientos. Estoy feliz de estar nuevamente aquí, he aceptado gustosa y honrada la Dirección de la Biblioteca, pero mi felicidad no es tanto por ocupar este puesto, como por poder sentirme, otra vez, parte de esta casa a la que nunca he dejado de pertenecer.

Es cierto, como ha dicho el Vicerrector, que la situación no es fácil, que las condiciones objetivas en las que se encuentra actualmente nuestra Universidad y nuestra Biblioteca nos podrían hacer pensar que no hay capacidad de mejora y que es suficiente con intentar mantener lo establecido. Sin embargo, no nos podemos permitir este sentimiento. Dedicamos la mayor parte de nuestro tiempo, energías e ilusiones a nuestro trabajo y, aunque solo sea por ello, resulta imprescindible que encontremos, en este esfuerzo, la satisfacción que produce la superación de las dificultades. Es evidente que este nuevo tiempo está necesitado también de nuevas actitudes, que nos permitan una necesaria superación en momentos de crisis y mejorar entre todos a pesar de las carencias.

Estamos en un momento en el que, sorprendentemente, el intento de superación de la crisis económica, se centra en el debate de la disminución del gasto público y sin duda vamos a vernos afectados de alguna manera. Va a ser necesario hacer un esfuerzo de racionalización, la BUC arrastra entre otras, una elevada deuda en el suministro de revistas en papel; debemos reestructurar la actual Relación de Puestos de Trabajo, desde la perspectiva de la necesidad real de los distintos centros; y resulta evidente la necesidad de evaluar y racionalizar los servicios que actualmente prestamos. Pero también es imprescindible adquirir un profundo compromiso personal con el proyecto de nuestra Universidad. Esto nos obliga a todos a hacer un ejercicio de generosidad que trascienda personalismos egoístas y entornos pequeños, en favor de un proyecto común imprescindible en estos momentos.  En este nuevo tiempo, en el que la sociedad padece y entiende las consecuencias de la crisis y sale a las calles en busca de esperanza en el futuro, es cuando debemos recordar, más que nunca, que gestionamos recursos públicos y, que dentro del maltrecho mercado laboral disfrutamos de puestos de trabajo privilegiados. Debemos, por ello, asumir nuestra responsabilidad y ser conscientes de que solo con el esfuerzo y el compromiso de todos puede ser posible imaginar otro futuro, un futuro en el que esté presente una enseñanza pública de calidad en todos los niveles educativos.

Tenemos además una responsabilidad cotidiana sobre las 479 personas que trabajan en nuestra Biblioteca y que necesitan sentirse implicadas en un proyecto que deben hacer suyo. Tenemos además una responsabilidad hacia las más de 100.000 personas que forman nuestra comunidad universitaria, quien necesita de una excelente gestión por nuestra parte para poder impartir mejor su docencia, ayudarles en su investigación y mejorar su aprendizaje y formación, por ser la Biblioteca, al fin y al cabo, una parte fundamental para la adquisición de conocimiento. Y tenemos, finalmente, una gran responsabilidad hacia esta sociedad, tan necesitada, hoy más que nunca de que el saber que se genera en nuestras Universidades contribuya en la creación de sociedades más capacitadas y más justas[…].

No quiero terminar sin daros las gracias a todos y cada uno de vosotros por este cálido recibimiento y por la confianza en mi persona, tantas veces manifestada y que nos hace deudores de mutua lealtad. Os conozco muy bien, hemos compartido muchas ilusiones y hemos luchado juntos por alcanzar proyectos que parecían irrealizables y que hoy son una realidad. Solo espero no defraudaros, intentaré dar lo mejor de mi misma a esta Biblioteca y a esta Universidad, a quien tanto debo y en la que tanto confío.

Muchas gracias.

 

Sus compañeros de la BUC, al igual que lo hicieron los de la Biblioteca Nacional el día de su despedida, le deseamos todo lo mejor en la nueva etapa profesional que ahora inicia’.

Y desde la Plataforma COABDM también deseamos que el desempeño de la nueva labor de Ana Santos sea tan venturoso como las palabras con las que tomó posesión del mismo.

 

 

¿Afectará la marcha de Ana Santos Aramburo a la celebración del Tricentenario de la Biblioteca Nacional de España?

¿Afectará la marcha de Ana Santos Aramburo a la celebración del Tricentenario de la Biblioteca Nacional de España? Según el periódico La Razón si lo hará y mucho:

‘El tricentenario de la BN, descabezado

Ana Santos, directora de Acción Cultural de la Biblioteca Nacional, presentó ayer su dimisión. La responsable de sacar adelante la celebración del tricentenario de esta institución ha renunciado a su puesto meses antes de que se inicien el primer acto de la programación (prevista para el 13 de diciembre con la inauguración de una exposición).

Ha sido un abandono repentino. Sin apenas antelación. Comunicó su propósito el lunes y abandona el jueves. Cuando algunas personas le preguntaron el motivo que le ha impelido a marcharse, por lo visto, no ha sido muy clara. Según ha reconocido la propia Ana Santos a este diario, lo ha hecho, sin embargo, para incorporarse a otro trabajo: «Me han ofrecido la dirección de la biblioteca de la Universidad Complutense. Me ha surgido una oportunidad profesional y la he aceptado». Según ha declarado ella, «he estado 25 años en esta universidad y después de cuatro años al frente de la BN, regreso». Santos, que ha mostrado en todo momento su devoción y su interés por esta institución, ha afirmado que «la BN tiene suficiente peso para salir adelante y va a seguir. Que se podían hacer más cosas, claro que sí, pero eso, a veces, depende de nosotros mismos. Estos no son buenos momentos para celebraciones».

Cuando se la ha preguntado por esta imprevista decisión a tan solo unas semanas del tricentenario, ha respondido: «La programación está cerrada, organizada y una parte financiada». Según algunas fuentes consultadas por este periódico, el anunciado aniversario de la Biblioteca Nacional todavía está necesitado de respaldo económico. Ana Santos ha declinado pronunciarse sobre esta cuestión. Ha afirmado que lo esencial ya está. Cuentan con el apoyo de fundaciones y de instituciones y con la Acción Cultural Española (AC/E), pero, también, ha admitido que «estamos pendientes de que nos pueda venir financiación para ayudarnos». La planificación se cerró el 13 de junio por el Patronato de la BN. Pero, según ha podido saber este diario, todavía necestaría un buen respaldo, por no mencionar que no cuenta con exenciones fiscales.

 

Ana Santos y Gloria Pérez.Salmerón

El cargo de Ana Santos es uno de los mayor responsabilidad de la Biblioteca Nacional junto con el de director, gerente y director técnico. Ahora la cuestión es conocer cuántos patrocinadores tiene la Biblioteca Nacional para afrontar el acontecimiento más importante de sus últimos años y cuál es su presupuesto real. También existen voces que han mostrado su desencanto y sus críticas con la actual directora, Gloria Pérez Salmerón. Un testimonio consultado por este diario, se ha quejado de que la actual directora se marche los jueves a primera horas de la tarde y no regrese hasta el lunes.
Una trayectoria descendiente
Desde que el Ministerio de Cultura rebajó su status a la Biblioteca Nacional y convirtió a esta institución a una subdirección, el rumbo de la Biblioteca Nacional es descendente. La anterior directora, Milagros del Corral, se marchó. Este verano, la Biblioteca Nacional cerró por primera vez en su historia dos meses a la seis de la tarde. La BN ha recibido bastantes quejas de los lectores que acudían a consultar sus fondos. Sobre todo, de los investigadores que han venido del extranjero y que se habían pagado los viajes. Los sindicatos ya han protestado de que está perdiendo lectores, prestigio internacional y también parte de su personal laboral. Por lo visto existe una preocupación interna por el paulatino desprestigio en el que está cayendo la BN, un buque insignia de la cultura española’.

En cambio otros periódicos recogen declaraciones de la Directora de la BNE que contradicen esta noticia:

“La Biblioteca Nacional no corre peligro pero perdemos un gran activo”, dice la directora de la institución.

La marcha de Ana Santos no pone en peligro el tricentenario.

En todo caso desde la Plataforma COABDM deseamos lo mejor a Ana Santo en su nuevo puesto como directora de la BUC, la mayor biblioteca universitaria de España.

 

Recordando a Conchita Zamacona bibliotecaria de la Universidad Complutense de Madrid.

En Junio falleció Conchita Zamacona. Gracias a un sentido homenaje que le brinda Ángeles Vian Herrero en el blog de la BUC nos enteramos de la apasionante historia de esta bibliotecaria:

‘Cinco años de convivencia profesional armónica; muchos más de amistad sincera, de admiración, de respeto. Así podría resumir mi relación contigo, querida Conchita, bibliotecaria ejemplar, gran amiga. Nunca nos separó la diferencia de edad, de experiencia ¡Compartíamos tantas cosas!

Amiga de la familia, tus hijas compañeras de clase del colegio Estudio, nuestra admiración por la Institución Libre de Enseñanza… “Yo no fui al Instituto-Escuela, como tu madre, pero tuve la suerte de vivir durante la carrera en la Residencia de Señoritas”, me decías.

Los cinco años de trabajo a tu lado, empeñadas en mejorar nuestra pequeña pero interesante biblioteca -¡apenas 3000 volúmenes, entonces!- me dieron la oportunidad de aprender arte contemporáneo, mucha biblioteconomía práctica -la que no viene en los libros- y, lo más importante, profundizar en nuestra amistad. Tu hija Ana me otorgó el mejor título: “Para mi madre eres la cuarta Gurruchaga”.

Poco a poco, día a día, fui sabiendo muchas cosas de tu vida: tus felices años universitarios como estudiante de Filosofía y Letras (“Yo fui de las pioneras en Letras, tu madre en Químicas”), la difícil etapa del exilio en Londres, acompañando a tu padre (“Allí perfeccioné el inglés”) y curiosas anécdotas de tu actividad profesional como relaciones públicas e intérprete en el taller de tu gran amigo Balenciaga (“Sofía Loren tiene los ojos más bonitos que he visto en mi vida”). Sin duda, el trabajo en la casa de este famoso modisto contribuyó a acrecentar tu elegancia y refinamiento innatos, pero no te gustaban los piropos. Tan sencilla, tan discreta, le restabas importancia: “Este vestido tiene más de quince años. Es de los que yo llamo reliquias de Balenciaga”. Donaste algunas de tus ‘reliquias’ al Museo del Traje; quizá ahora se exhiban otras en el recién inaugurado museo de Guetaria.

A partir de tu jubilación como directora de la Biblioteca de la Facultad, en 1984[1], continuó nuestra cariñosa relación, más esporádica pero igual de auténtica. Mis espaciadas visitas a tu casa -luminosa, ‘minimal’, sobria y exquisitamente amueblada, con estanterías repletas de libros de arte contemporáneo- han sido para mí tardes mágicas.

“No tengo costumbre de hablar en público”, me comentaste, un poco preocupada. Sin embargo, rememorando en el Instituto Internacional de Boston tu estancia en la Residencia de Señoritas, cómo nos cautivó tu discurso, ameno, entrañable, espontáneo. Con razón la ministra Mercedes Cabrera clausuró el acto calificando tu intervención de “broche de oro”. Y en la conmemoración del 75 aniversario del establecimiento en la Ciudad Universitaria de la Facultad de Filosofía y Letras fui testigo de la emocionada felicitación de varios jóvenes, a quienes dedicaste el final de tu alocución, con sosegada voz: “Lo que vino unas semanas más tarde [julio 1936], ¿cómo pudo ocurrir? Esto que nos hemos preguntado todos, se lo pregunta Julián Marías […] Ahora yo me dirijo a los estudiantes de esta renovada Facultad: vosotros sois los que tenéis que impedir que esto vuelva a suceder, que nunca tengáis que llegar a formularos la terrible pregunta: ¿cómo pudo ocurrir?”[2]

En nuestra última conversación telefónica -no querías visitas- con clarividente sencillez y tu jovial voz de siempre, me confesaste: “Angelines, he cumplido mi misión en la vida. Esto no tiene sentido…”

Tu vida, tu ejemplo, sí han tenido sentido, querida Conchita. [3]
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[1] Historia de la Biblioteca de la Universidad Complutense de Madrid. Madrid: Editorial Complutense, 2007, pp. 260-262.

[2] La Facultad de Filosofía y Letras de Madrid en la Segunda República: arquitectura y universidad durante los años 30:[exposición]. Madrid: Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales [etc.], 2008, p.735.

[3] Conchita Zamacona, directora de la Biblioteca de la Facultad de Bellas Artes de 1970 a 1984, falleció en Madrid el 22 de junio de 2011′

Para ver el vídeo usar el enlace del texto de abajo.

Y además hemos encontrado un vídeo “Luces de la enseñanza 1933″ donde en la tercera y última parte del documental realizado por la UNED sobre los 75 años de la Facultad de Filosofía y Letras de Madrid. En este documental se narra la historia de la primera facultad que se levantó en la Ciudad Universitaria de Madrid y de sus alumnos en unos años en los que la mujer comenzó a incorporarse a las aulas. De los 500 alumnos que tenía la universidad, 400 eran mujeres. Algunas de ellas como Concha Zamacona cuentan su experiencia (12/12/2008).

 

La Biblioteca de la Universidad Complutense trata de su Plan Estratégico y se une a Dialnet

Este pasado mes de marzo en la Biblioteca Universitaria de la Complutense (BUC) se ha reunido todo el personal de la BUC para realizar un seguimiento de su Plan Estratégico.  Exponemos algunas notas de los resúmenes de las diferentes líneas

Línea 1: Personas

Manuel Ruiz de Elvira recuerda cómo desde que comenzara la crisis en otoño de 2007 ha habido una parálisis de actividades en los aspectos de personal, congelándose la incorporación de efectivos; aunque nos estamos acercando al nivel 0 (es decir, aquel a partir del cual debe tener lugar alguna incorporación).

Línea 2: Organización y calidad

Javier Gimeno quiere poner el contexto: dónde estamos, para qué trabajamos y por qué el empeño en la calidad, que no se puede considerar como un fin en sí misma. Utiliza a distintos autores para apoyar su discurso. El objetivo de la universidad es educar, o lo que es lo mismo guiar a los estudiantes en la selva de la información desestructurada que no es sino un espejismo de sabiduría según J.A. Marina. El objetivo es ser mejores, no tener más.

Línea 3: Financiación e Infraestructuras

Javier de Jorge abrió el apartado de la línea 3. Recordó cómo ha sido necesario reducir los objetivos iniciales del plan debido a la crisis económica.

Se ha pospuesto todo lo que conlleva desembolso económico, manteniendo como objetivos prioritarios:

  • Adaptación de espacios a nuevos entornos de aprendizaje
  • Mejor aprovechamiento de los espacios
  • Seguridad y accesibilidad de las instalaciones
  • Promover la instalación de sistemas de autoservicio: autopréstamos, sistemas de radiofrecuencia RFID…’

Por su parte también es muy importante el acuerdo alcanzado  con Dialnet:

‘La Universidad Complutense ha firmado un convenio con la Fundación que gestiona la base de datos Dialnet para colaborar en el objetivo común de ofrecer a los investigadores tanto nacionales como internacionales una base de datos que permita conocer el contenido de las revistas científicas españolas e hispanoamericanas, en el que Compludoc -el segundo recurso más visitado de la BUC- fue uno de los intentos pioneros.

El acuerdo permitirá incluir en Dialnet los títulos de Compludoc que no están en ella: unas 446 revistas nuevas, al mismo tiempo que se completan colecciones de otras 1.000 revistas. Dialnet alcanzará una cifra superior a las 7.500 revistas. Por su parte Compludoc, que cuenta con 4.297, también se verá beneficiada; además de eliminarse esfuerzos duplicados.

Con la incorporación de la UCM son ya 66 las instituciones que trabajan en Dialnet, de las que 51 son bibliotecas universitarias.’