¿Sirve de algo estudiar la carrera de Biblioteconomía y Documentación?

Esa es la pregunta que en Bibliopos, con tintes a veces dramáticos y angustiados, se han hecho algunos de nuestros compañeros en paro o con empleos precarios.

En el hilo, que hemos seguido atentamente, al final se llegaba a la conclusión que a pesar de todo sí que es buena idea estudiar nuestra carrera. Desde luego que nosotros también lo pensamos. Y asimismo son muy optimistas en la Universidad de Salamanca sobre los estudios de grado en Información y Documentación. Tanto que nos los animan a emprenderlos con este spot que es realmente cañero:

El papel del bibliotecario en el cielo sobre Berlín.

Queremos compartir con vosotros algunos párrafos de la reflexión sobre el papel del bibliotecario escrita por Laura Martínez para Biblogtecarios:

En todas las profesiones u oficios se habla de técnicos como aquellos expertos en faenas propias de su trabajo. Pero no en todos los puestos es sólo el trabajo meramente técnico, el más importante y necesario para llevar a cabo esa labor sino que también se debe complementar con relaciones cordiales. En todos los trabajos, el trato amable es un valor añadido cuando no un elemento imprescindible para un desempeño eficaz.

En nuestra sociedad, a día de hoy, existe la idea muy extendida de que el personal bibliotecario desarrolla un trabajo puramente técnico: catalogación, ordenación, préstamo, etc labores muy ciertas e importantes, pero no las únicas. Se omite el trato al usuario, que es uno de los aspectos psicológicos y sociales más importantes en esta profesión. Es cierto también que desde el punto de vista social no existe un gran reconocimiento, a diferencia de los médicos, abogados, arquitectos, etc profesiones que sí cuentan con un gran prestigio social. Sin embargo el bibliotecario a pesar de vivir en la sociedad del S.XXI, Sociedad de la Información y del Conocimiento se ve como un guardián de libros, persona con tendencia al silencio, celoso del buen orden y gobierno de la biblioteca.

La escasez de recursos materiales, financieros o humanos no ayuda mucho a mejorar esta situación, sino a menospreciar este trabajo. La mayoría de los bibliotecarios municipales son chic@s para todo (animador, formador, informador, etc), no hay que olvidar que éste es uno de los servicios municipales más visitados a diario.

Es necesario urgentemente una revalorización social de esta figura, no hay que olvidar que existe desde la antigüedad como respuesta a una necesidad social. A pesar de las predicciones que aseguraban su desaparición sigue siendo un importante intermediario y más hoy con la explosión de la tecnología. La era de Internet coinciden casi todas las bibliotecas, llegó para reforzar esta figura. En un principio se habló de Internet como un espacio que no estimulaba la lectura, sin embargo es todo lo contrario. Leer es leer, no importa en dónde.

Los profesionales de todas las disciplinas afines a la información y la comunicación, tienen en la actualidad una misión y un desafío muy importante y es aprovechar la tecnología del mundo globalizado y reducir de alguna manera la brecha entre informados ricos e informados pobres, para permitir que todos participen de la sociedad de la información. Los info-alfabetizados lograrán sobrevivir, ser exitosos en el entorno globalizador y asegurar mejor futuro para las siguientes generaciones. En este contexto, jugará un papel cada vez más trascendente como agente de cambio, para lo cual debe ser el primer info-alfabetizado, dominar el idioma inglés, formarse sólidamente y mantenerse en constante estudio y actualización.

Y para acompañar esta reflexión tomamos de nuestra propia página de Facebook una secuencia de la película «Cielo sobre Berlín» de Wim Wenders en donde aparece la Biblioteca Estatal de Berlín y que muestra a diferentes usuarios, sus intereses y motivaciones al usar la biblioteca.

Por cierto que nos congratulamos de que ya hemos conseguido 300 seguidores en FB. ¡Gracias y enhorabuena!.

¿Se siente infoxicado en su empresa u organización?: Necesita un experto en BI (Business Intelligence).

Eso es lo que nos recomiendan en un artículo de emprendedoresnew.com :

El Término “Infoxicación” representa el fenómeno actual de sobresaturación de información que vive la sociedad y del que las empresas no quedan exentas. Negociar implica entonces, gestionar información. Y por ello, son necesarias las herramientas que nos proporcionan los sistemas de Business Intelligence.


1.-El management debe afrontar dos tipos de riesgos asociados a la gestión de la información:

a) Evitar la sub-información:

Defecto de cantidad: Si nuestra organización tiene fallas o fugas de información, la gestión no será eficiente.

Defecto de puntualidad: Necesitamos capturar la información para saber antes que nadie, qué está pasando.  El mundo corre deprisa a una velocidad acelerada y por ello, es necesario estar informado on-line.

Defecto de comunicación: Cuando la estructura piramidal no permite democratizar la información interna, implica que la información no puede ser analizada por el personal cuando la necesita.

b) Luchar contra la sobre-in formación:

Más información, no implica más conocimiento: Una buena gestión a través de los sistemas BI (Business Intelligence), debe optimizar la capacidad de transformación de unos datos, en valiosa información, que nos permita conocer nuestro sistema interior del negocio, así como nuestro entorno exterior del mercado.

Saber elegir los indicadores clave: Es mucho el volumen de datos que la empresa necesita gestionar. El management de la información implica convertir esa tormenta de información en “datos de calidad” o datos de valor añadido. Para ello, es necesario identificar los “indicadores clave” que conformarán los parámetros fundamentales para la toma de decisiones estratégicas, denominados también “drivers” o “KPI’s” (KPI: Key Performance Indicators)

La información saludable: Se trata de una “gestión sobre salud de los datos”, solo posible si las herramientas del BI (Business Intelligence) permiten construir una arquitectura de datos organizada, relevante y concreta, en el menor tiempo posible.

2.- Los datos rebeldes que no se dejan cuantificar.

Un nuevo problema surge cuando el sistema de BI (Business Intelligence), que por naturaleza está vinculado a la gestión de datos numéricos, se encuentra con el nuevo reto de gestionar inteligentemente datos, cuya naturaleza no puede ser mesurable, porque son estrictamente textuales. Para ello, es necesario contar con sistemas BI (Business Intelligence) que incluyan herramientas de filtro y clasificación inteligente de palabras.

El análisis de estos datos no numéricos, son un factor clave para ampliar los sistemas clásicos de BI (Business Intelligence) y sus arquitecturas de datos. No solo nos referimos a los a las palabras “escritas” sino también a las “habladas”.

Estos datos deben estructurarse e integrarse en los sistemas BI (Business Intelligence), a través de herramientas técnicas, como son los analizadores inteligentes de textos.

Existen sistemas que tratan de traducir la voz en palabra escrita, como por ejemplo los denominados VOC.

Es necesario incorporar estas nuevas herramientas que tratan de ordenar y clasificar los datos no numéricos, puesto que nuestro sistema BI deberá también poder registrar y analizar la información proveniente de fuentes tan imprescindibles para la gestión, como puedan ser: los foros, los feeds, los blogs, calls centers, comunicaciones de correo electrónico integradas ya en los CRMs.

Actualmente, esta información no estructurada representa la principal fuente de información caótica, a ordenar y clasificar en cualquier tipo de organización, y por ello deberá necesariamente integrarse, dentro de la DWData Warehouse- de todo sistema BI.

Pese a eso, existe aún un bajo porcentaje de organizaciones, que trabajan regularmente con herramientas analíticas vinculadas a toda la fenomenología de las operaciones on line.

Enrique Rillo Soaz

Recortes y oportunidades : las bibliotecas y sus profesionales ante unas elecciones en época de crisis.

Este es el título del más que recomendable artículo del último número de la revista «Mi Biblioteca» y que muy bien nos pudiera servir de guía para este curso que comienza.

Reconocerán que el tema parece prometedor y aún más si el artículo está firmado por dos expertos como Assumpta Bailac e Hilario Hernández . Pues bien es uno de estos casos en los cuales el resultado supera a las ya elevadas expectativas.

Aquí no podemos más que limitarnos a transcribir los párrafos que nos parecen más importantes y aplicables a nuestra situación madrileña. Pensamos que lo mejor es leerlo en su totalidad. Pero eso si el texto no está en la web con lo cual habrá que buscarlo en alguna biblioteca.

Destacamos (todas las negritas son nuestras) :

Se aproximan las elecciones tanto municipales como autonómicas. Todos sabemos que los posibles cambios en las administraciones afectan, de una manera u otra, a las bibliotecas sus profesionales. Pero, en época de crisis, con recortes presupuestarios y nuevas prioridades, esos cambios serán aún más acusados y entonces se comprobará la importancia de la biblioteca pública para sus responsables políticos.

Mientras los bibliotecarios no debemos quedarnos parados. Ahora más que nunca , es cuando tenemos que dar valor al servicio que dirigimos, mostrar su visibilidad y demostrar su función social.

Y más adelante:

Se imponen necesariamente recortes que han comenzado ya y que continuaran, al menos, durante el próximo año.

Que conste que en lo único que podemos disentir del artículo es en el uso del término «necesariamente», así como de la frase «la primera obligación de los profesionales de las bibliotecas es el aceptarlos» referidos a los recortes presupuestarios.

Pensamos que estos recortes no son obligados necesariamente. No son más que una de las opciones políticas que se pueden tomar ante la crisis. Y la prueba es que en Estados Unidos, con un déficit similar están haciendo justo lo contrario, invertir en lo público. Así que no pensamos que nadie  esté obligado a aceptarlos sin más.

Pero bueno coincidimos en lo siguiente:

Ahora bien,  estos recortes no se producen con la misma intensidad en todos los servicios y actividades y son lógicamente más importantes en aquellos que se consideran menos necesarios o con menor incidencia en la ciudadanía.

Por ello tenemos que luchar para que los responsables políticos se den cuenta que las bibliotecas son muy demandadas por la población. Y que los usuarios suelen protestar y dejar de votar a quién les cierre servicios y bibliotecas.

Y no sólo hay que criticar sino que a la vez hay que señalar los logros, que también los hay, y hacer ver a los políticos que cuando una biblioteca mejora su calidad eso también redunda en satisfacción de la ciudadanía y en votos.

Para acabar vamos a transcribir dos párrafos que parecen escritos a propósito de las bibliotecas madrileñas:

Aún existen territorios enteros, incluso numerosas ciudades en que la superposición de redes bibliotecarias generan una duplicidad de tareas que si en cualquier circunstancia ya sería difícil justificar, en tiempos de crisis puede aparecer como un derroche innecesario.

[…]Y el sistema de financiación del servicio que ejecutan la mayoría de los gobiernos autonómicos es, cuando menos, sumamente desequilibrado al destinar la gran mayoría de los recursos a financiar las pocas bibliotecas que gestionan directamente en unas pocas ciudades.

Más información y menos medios. Informe de Thomson-Reuters

El pasado 12 de julio Tomás Baiget, siempre atento a las novedades de nuestro sector, enviaba un interesante correo a Iwetel:

Thomson Reuters ha publicado un informe en el que dice que el crecimiento exponencial en volumen, frecuencia y variedad de datos es un factor de riesgo importante en la toma de decisiones, sobre todo en tiempos delicados como los que estamos.

En el informe se dice que cuando se enfrentan a datos sin clasificar, y datos «en bruto» sin verificar, el 60% de los directivos toman decisiones «intuitivas» que pueden conducir a resultados pobres.

Cuando se tiene una avalancha de datos cada milisegundo y la montaña de información crece de forma continua, los profesionales, inevitablemente, toman atajos y obran a base de corazonadas que pueden tener funestas implicaciones en los mercados financieros, los tratamientos médicos o cualquier otro asunto delicado.

El desafío es que la dotación de personal y las inversiones necesarias para garantizar que la información y sus canales sean confiables, seguros y útiles no mantendrán el mismo ritmo de crecimiento. Se estima que entre 2009 y 2020 el universo de información se multiplicará por 44; el número de archivos gestionados por 67, y la capacidad de almacenamiento por 30, pero la dotación de personal y la inversión económica para gestionar tal información sólo se multiplicará por 1,4.


Titulado «Intelligence, Intuition and Information» el informe dice cosas como estas:

El universo de la información está explotando.

Mientras más información tiene grandes beneficios, los profesionales están siendo agobiados por este crecimiento.

Transformar datos en información inteligente es uno de los modos de luchar con el volumen incesante de datos que hay que tener en cuenta a la hora de tomar decisiones.

En la ausencia de información inteligente los profesionales acuden a las decisiones basadas en la intuición.

¿Somos o no somos cada vez más necesarios los profesionales de la información?