Más dinero pero sigue la inestabilidad en las bibliotecas escolares de la Comunidad de Madrid.

Este pasado mes de noviembre anunciábamos que se iban a destinar  1.890.920 euros para las bibliotecas escolares madrileñas. Como decíamos entonces este dinero -aportado a medias entre la Administración Central  y la autonómica madrileña- era buena noticia. Y añadíamos:

‘Esperemos que todo ese dinero de sus buenos frutos a la hora, sobre todo, de conseguir una imprescindible continuidad en el personal que trabaja en el Plan de Bibliotecas Escolares en Red de la CAM , sin depender de becas o subvenciones’.

Pues bien en el Consejo de Ministros del 15 de abril de este 2011 se aprueba una cantidad que, suponemos, es adicional a la anterior. En este caso la aportación dentro del programa «Leer para aprender» es de 1.112.987 euros. La novedad de este año es que por primera vez, y debido a los objetivos de déficit -impuestos por los mercados- que deben cumplir las comunidades autónomas, no se exige la cofinanciación de otra cantidad similar por la parte de la Comunidad de Madrid. Van a ser fondos destinados a la mejora de las bibliotecas y también al impulso de la lectura en la era digital.

Pero nos tememos que a pesar de nuestros buenos deseos y de la existencia de ese dinero nuestras bibliotecarias escolares madrileñas siguen inmersas en la precariedad.

Así se ha abierto un hilo en nuestro propio blog donde todo comenzó a raíz del comentario de Myriam :

‘El año pasado obtuve una de las becas de la Comunidad para participar en el Proyecto de la Red de Bibliotecas Escolares, y este año he repetido como contratada. En mi caso, llevo dos cursos trabajando para el mismo centro, y me encanta, estoy realmente a gusto y ellos lo están conmigo.
Lo que más impotencia me genera es que en Junio se me acaba el contrato y ya no voy a tener la posibilidad de poder trabajar ni en ese centro ni en ningún otro. Podéis haceros una idea de lo mal que lo estoy pasando’.

Luego intervinieron otras bibliotecarias escolares planteando el mismo problema. Y es que como se señalaba Cristina Martí el problema no es sólo para las bibliotecarias sino también para las bibliotecas y sus pequeños usuarios:

‘Yo creo que este sistema tiene algo bueno y algo malo: los colegios tienen a gente especializada en sus bibliotecas – que de otra forma, de momento no podrían tener- pero el movimiento de personal perjudica a la comunidad educativa, y los propios profesores lo saben y se quejan de ello’.

Sólo resta reiterar lo que dijimos en nuestro propio comentario:

‘El problema que surge al final de cada curso en las bibliotecas escolares dependientes de la Comunidad de Madrid es algo recurrente en nuestro blog. Así ya lo tratamos, entre otros, en el post Iwetel y las bibliotecas escolares de la Comunidad de Madrid. Lo que está claro es que no es lo mejor para los niños de estos colegios cambiar cada año de bibliotecaria. Y es evidente que hay que llegar a una contratación directa y estable por parte de la Comunidad de Madrid del personal. Es el único modo de poder conseguir una estabilidad necesaria para bibliotecas y bibliotecarias escolares’.

Presión creciente en la Biblioteca Nacional de España.

La verdad es que la situación en la Biblioteca Nacional de España se empieza a parecer a la  de Fukushima. Si, esa central nuclear japonesa tristemente célebre estos días por que se multiplican sus problemas y todos tememos que, en algún momento, acabe por estallar.

En la BNE ya llevan un tiempo con las protestas del personal externalizado -parece que ya son más de 400- que depende de empresas privadas. Ahora se acaba de celebrar el juicio para la readmisión de Marta una trabajadora de la biblioteca a través de Indra. De la crónica del mismo señalamos que:

Nadie que hubiese trabajado con Marta acudió al Juicio a testificar en su contra y desde aquí enviamos nuestro más sincero agradecimiento por la valentía de todos los funcionarios y funcionarias.

Estaremos pendientes de la sentencia que esperemos dé la razón a quien la tenga.

Actualización del 12-4-11.

Marta, nos hace el siguiente comentario al ya conocerse la sentencia:

Por cierto, que hemos ganado el juicio. En unos días, hacemos un comunicado explicando los detalles. Muchas gracias!!!!

Por su parte un Colectivo de Técnicos Auxiliares de Bibliotecas del Ministerio de Cultura autodenominados Bibliotecarios Conectados llevan un tiempo plasmando en Iwetel la protesta por la que definen como mala situación suya y de la Biblioteca Nacional:

El (no tan) lento proceso de precarización (privatización) de la BNE

La BNE, la otrora prestigiosa cabecera del Sistema Español de Bibliotecas, se encuentra desde hace tiempo enfrascada en una doble espiral que se retroalimenta y que se cierra, en última instancia, en un círculo fatal: su abierta política de precarización y de privatización.

Podemos entender este segundo proceso –el de privatización- como una consecuencia del primero –precarización-. Una estructura anquilosada en modelos de gestión arcaicos así como la carencia de cualquier tipo de estímulos y oportunidades y la ausencia de una adecuada carrera profesional para la mayoría de los empleados públicos de la casa provocan un éxodo masivo de profesionales que se llevan con ellos su experiencia, su formación y sus conocimientos.

Estos huecos, que se producen continuamente, son cubiertos a base de personal subcontratado a empresas cuyas condiciones laborales son, en ocasiones y por decirlo con suavidad, bastante discutibles y que condenan tanto al personal, como a la Institución, como a los usuarios, a una eterna situación de provisionalidad y a un descenso evidente en la calidad tanto del empleo como de los servicios. En este caso, como en la mayoría, la ecuación privatización-mayor eficiencia económica-mayor eficacia contiene más mito y falacia que realidad: el resultado es un sobrecoste para la institución (llamémosle ciudadano, que ya es hora) y amplios beneficios para empresas que monopolizan el sector y que imponen condiciones cainitas a sus trabajadores.

Este imparable (hasta el momento) proceso de precarización y privatización de la BNE, como todos aquellos que se producen en aquellos espacios dominados por el autoritarismo de la rentabilidad económica a toda costa, constituye una realidad de consecuencias imprevisibles, sobre todo en cuanto a que su efectividad no se sustenta tanto en las voces que defienden visiones fundamentalmente mercantilistas de los servicios públicos sino en el consentimiento tácito y la apatía de una sociedad (y de unos profesionales) que mira (que miramos) para otro lado. En nuestras manos todavía se encuentra mirar hacia el lugar correcto, al menos en lo que se refiere a nuestras bibliotecas.

Y por último, vía RecBib, leemos sobre la penúltima Directora de la Biblioteca Nacional:

La salida de Milagros del Corral también [como la de Rosa Regás] estuvo rodeada de polémica. El Gobierno anunció que la dirección de la primera biblioteca española, y la cuarta en el mundo, bajaba a subdirección en la escala administrativa. «Fue una primera respuesta a lo que luego hemos conocido como la ‘presión de los mercados’. Alguien del Gobierno pensó, ingenuamente, que con rebajar 32 de las 30o direcciones generales ya bastaba como gesto. Fíjate en lo que ha venido después. Fue una decisión de aficionados, con el resultado de un ahorro irrisorio. A mí me produjo una santa indignación que alguien pensara en la Biblioteca Nacional como algo que se podía bajar de categoría, cuando es una institución central de la cultura española. Dimití por una cuestión de dignidad».

En fin esperemos que esta vez la solución que dé la Ministra de Cultura a la situación en la BNE sea diferente y se apliqué lo que ella mismo dijo no hace mucho:

Ángeles González-Sinde, ha defendido hoy que el Gobierno de España, en vez de acometer recortes severos en cultura por la crisis, cree en el conocimiento y la cultura como elemento que contribuye al «despegue económico».

Público/privado en la Biblioteca Nacional de España

Por parecernos que refleja la situación de una buena cantidad de trabajadores en nuestro sector, reproducimos un mensaje enviado a Iwetel el pasado 26 de noviembre. Es parte de un hilo -Polémica publico / privado- comenzado por Blanca Calvo:

Hay mucha razón en lo que dices, Blanca. Yo respeto la labor del funcionario, pero me horrorizan las personas que calientan las sillas y son recompensadas por ello con dinero público. Y con ello no defiendo la privatización, yo llevo 7 años trabajando en la Biblioteca Nacional a través de una empresa, prestando un servicio externalizado, y ahí ando formándome y buscando el momento de opositar para sentir de algún modo que mi trabajo y mi experiencia me favorece también a mí.

Entiendo que si un servicio lleva 7 años externalizado en la Biblioteca Nacional (7 años en mi caso, los proyectos llevan más tiempo externalizados a través de empresas privadas, y así seguirá siendo si la crisis lo permite), es que ya no estamos hablando de un proyecto puntual, sino del trabajo de una plantilla fija de trabajadores. No entiendo que habiendo una necesidad de sacar adelante un trabajo que se prolonga tanto en el tiempo, no sea la administración pública la que contrate directamente al trabajador. En los años que llevamos aquí me pregunto por qué no se nos ha dado la oportunidad de establecer un contrato directamente con la administración pública de personal laboral temporal, o examinarnos de un concurso-oposición para seguir trabajando como laborales fijos (el INAEM convocó un concurso-oposición de consolidación del personal laboral temporal, en laboral fijo).

Ahora mismo, se está viendo cómo la empresa subsiste en la administración pública a costa de bajar el sueldo de los trabajadores, haciendo permanecer equipos reduciendo el número de personas que lo componían, reduciendo el horario laboral, o contratando a las empresas con mejor oferta económica, es decir, a las que peor pagan y como consecuencia a la más inestable, yo he visto cómo en menos de 6 meses el equipo de una empresa formado por 3 personas fue perdiendo y reponiendo a 4 de sus trabajadores, que se fueron buscando mejores condiciones laborales.

Los que trabajamos para empresa en la administración pública, y llevamos tantos años, hemos adquirido una experiencia, que vemos mínimamente recompensada. Más ahora en época de crisis, veremos cuando salga un proyecto a concurso y se nos quede cara de tontos al ver que la empresa que se lo lleva lo hace por la oferta económica, no por la técnica, infravalorando la experiencia que adquirimos los que ya estábamos, pero es lo que tiene trabajar para empresa en servicios externalizados de la administración pública.

Estoy segura de que la administración pública iría mejor si funcionara enteramente por vía pública, contratando directamente a los trabajadores, creo que le aportaría mayores beneficios y satisfacción de un trabajo bien hecho y constante, todo reflejo de la situación del trabajador.

Entiendo también que la situación de crisis que vivimos ahora no permite cambiar las cosas a corto plazo, pero lo que expongo viene pasando desde hace mucho tiempo.

Saludos

Lidia Pausá

‘La noche en blanco’ se tiñe de rojinegro en la Biblioteca Nacional.

Con este titular leemos la noticia de una protesta por la situación de los contratados en la Biblioteca Nacional:

El pasado sábado, 40 militantes de la F.L. de Madrid irrumpieron en un acto público de la Biblioteca Nacional para reivindicar la readmisión de la compañera Marta, del SOV de Madrid. El acto se enmarcaba en el programa de “la noche en blanco”.

La escalinata [de la BNE] se acondicionó el sábado para hacer de escenario y púlpito de “la noche en blanco”. Actuaron primero sobre ella  actores y bailarinas. Después estaba previsto que miembros del “Real Patronato de la Biblioteca Nacional” subieran a recitar poemas de Miguel Hernández.

La CNT hizo su aparición a las diez menos cuarto, justo en el momento en el que el patronato desfilaba solemnemente hacia la escena. Una docena de compañeros rompieron el cerco de vallas y alcanzaron la escalinata. Desplegaron una pancarta y banderolas de la CNT y arrancaron con la consigna: “Biblioteca Nacional, represión sindical”. Simultáneamente, una treintena de compañeros y compañeras disfrazadas de espectadoras, comenzaron a jalear y lanzar panfletos al aire.

Un sector del público comprendió y aplaudió la acción. También hubo quien se pensó que el escándalo era un montaje más de “la noche en blanco”, una performance. Por parte de estos últimos, la opinión generalizada fue que el número de los sindicalistas estuvo mucho más ameno que el número de los bailarines.

Un par de compañeros de la F.L. de Madrid y la subdirectora de la Biblioteca improvisaron una negociación en el patio. La Biblioteca Nacional aceptó prestar la regia escalinata, los cañones de luz y el sonido para que un portavoz de la CNT leyera el panfleto reivindicativo a los asistentes. La subdirectora se comprometió también a reunirse en el curso de la semana entrante con una delegación de la CNT. A cambio, la CNT desalojó pacíficamente el recinto.

Hay un video con la acción en donde se leyó este manifiesto:

Queremos denunciar públicamente las prácticas de cesión ilegal de trabajadores y trabajadoras que la Biblioteca Nacional e INDRA vienen manteniendo durante años con total impunidad. A día de hoy, esta institución mantiene una subcontratación de más de 400 trabajadores y trabajadoras y lo hace a sabiendas de que carecen de los más mínimos derechos laborales en la práctica, puesto que su situación de cesión ilegal les impide defenderse con unas mínimas garantías: «Si protestas, a la calle.»
Hace unos meses nuestra compañera Marta denunció la situación de cesión ilegal a la que la BIBLIOTECA NACIONAL y diferentes empresas, en la actualidad INDRA, la tienen sometida desde hace más de 6 años. Este verano, cuando se encontraba de vacaciones, la Gerencia de la Biblioteca decidió despedirla sin ofrecerle ninguna explicación. A la vuelta de sus vacaciones, Marta se encontró con la situación de que en dos días debía abandonar la Biblioteca para trasladarse a las oficinas que la empresa INDRA tiene en Alcobendas, donde permanece secuestrada hasta la resolución del proceso judicial, sin funciones asignadas y sin saber durante cuánto tiempo va a aguantar sentada frente a un ordenador sin nada que hacer.
Desde la CNT no vamos a tolerar que se maltrate a nuestra compañera y que se la despida de la Biblioteca por defender sus derechos frente a los abusos derivados de la cesión ilegal en la que se encuentra; no vamos a consentir que se castigue a nuestra compañera por el simple hecho de haber denunciado una situación que, además de ilegal, es injusta para ella y para el resto de trabajadores y trabajadoras de la Administración pública.
Sabemos que el caso de nuestra compañera Marta no es el único, que hay otras compañeras y compañeros que han presentado denuncias por cesión ilegal contra la Biblioteca Nacional y que ésta ha actuado con la misma impunidad contra ellos. Estamos convencidos que la organización de los trabajadores y trabajadoras de contratas en la Biblioteca Nacional puede llevarnos a una solución favorable y animamos a todas y a todos a que denuncien la situación de cesión ilegal en la que seguro se encuentran. Si estas denuncias se hacen colectivamente, será más factible que el proceso salga favorable.

¡Defiende tu puesto de trabajo!

¡POR LA READMISIÓN DE NUESTRA COMPAÑERA MARTA!
¡POR LA IGUALDAD DE TODAS/OS LAS/OS TRABAJADORAS/ES!
¡POR LA CONTRATACIÓN FIJA DIRECTA DE TODO EL PERSONAL EXTERNO!

Esto es lo que dicen dese el sindicato. Nosotros, la Plataforma COABDM, por supuesto no podemos posicionarnos  a favor o en contra sin  tener más datos.

L o que si tenemos claro es que no nos gustan las externalizaciones. Pensamos que todo trabajador de la Biblioteca Nacional debiera de ser empleado público.

Y tenemos una duda ¿quién fue la que tan acertadamente reaccionó para dar una salida lógica a la protesta?. ¿La subdirectora?.