La crisis también llega a los archivos

Como es inevitable la crisis y los recortes también han llegado a los archivos. Así lo refleja el nuevo bloguero de RecBib Julián Moyano en su primer y acertado post:

Los archivos y otros centros de información no han quedado al margen de la actual crisis económica. Tanto centros públicos como privados se han visto perjudicados por los recortes que han influido en su gestión y funcionamiento diario.

La situación no es que fuera muy boyante en los años de boom económico de hace unos años, pero la crisis ha influido en numerosos proyectos, quedando a la espera de tiempos mejores, o de soñadas partidas presupuestarias.

Se podría recopilar en un largo repertorio todos los Archivos (públicos y privados) que se han visto afectados con la austeridad presupuestaria, las famélicas ofertas de empleo, y contabilizar los numerosos profesionales perjudicados de muy diversas formas.

Pero aún hay lugar al optimismo y a un comportamiento proactivo,

Pero creo que es mejor reflexionar sobre qué podrían aportar los Archivos en este entorno adverso de crisis económica para el progreso, y desarrollo de la sociedad

Muchas [tareas] relacionadas con los Archivos pueden tener cabida en lo que algunos especialistas califican de economía basada en el conocimiento.

La economía del conocimiento es el beneficio social, y económico que no se obtiene con la venta de productos tradicionales (vehículos, casas…), se basa en el uso, el rendimiento y utilización de la información intelectual bien organizada.

La economía del conocimiento, tiene más valor y poder en los países con escasos recursos naturales y con gran nivel de desarrollo. España tiene estas características para tener en cuenta lo antes posible este modelo de crecimiento.

Y tras poner el ejemplo de la política llevada a cabo en Finlandia, finaliza:

Claro está que Finlandia poco o nada tiene que ver con España, pero puede ser un buen ejemplo a seguir al planificar las políticas en nuestros Archivos y demás centros culturales. España es uno de los países con más patrimonio documental del continente, y sin duda este activo se podría convertir en un importante motor de desarrollo diseñando las políticas adecuadas. Y de esta forma, los Archivos lejos de ser una carga presupuestaria para las  Administraciones se pueden convertir en un activo único de información, cultura, empleo, y desarrollo, donde la investigación, la cooperación, e innovación forma parte de su quehacer diario.