En Estados Unidos se empieza a cobrar por el uso de las bibliotecas públicas

Inquietante la información que nos llega desde Estados Unidos, vía el blog Todo eReaders:

No al cobro en bibliotecas

Las bibliotecas estadounidenses cobran por su uso

Con la llegada de la crisis, sobre la mesa de muchas bibliotecas se ha puesto el dilema sobre si cobrar o no cobrar por el alquiler de los libros. Un tema que ha tenido una contundente respuesta en España pero no tanto en otros países. Hace unos días salió la noticia sobre el aumento de bibliotecas estadounidenses que empiezan a cobrar por su uso o por sus servicios, algo que en Estados Unidos está siendo popular y que en países como en España es claramente impopular.

Origen del problema

El funcionamiento bibliotecario ha evolucionado mucho desde sus inicios dónde el dinero se destinaba a mantener el edificio dónde se alojaban los libros o a pagar el sueldo del bibliotecario. Actualmente, las bibliotecas ofrecen muchos servicios que tienen un coste así como la adquisición y reposición de títulos editoriales para la satisfacción de sus usuarios. Estos costes se suelen cubrir con dinero público pero a veces alguien corta el grifo y la biblioteca lo pasa muy mal. Las bibliotecas estadounidenses han conseguido crear un fórmula por la cuál sus usuarios pagan por unos servicios que ofrecen las bibliotecas a través de terceros.

Overdrive y Hoopla, dos clásicos en las bibliotecas estadounidenses

Aquí ya hemos hablado a veces de Overdrive, un servicio de ebooks para bibliotecas. Este servicio se ha visto ampliado con la ayuda de editoriales que prestan sus títulos editoriales a cambio de un pequeño anuncio o de la posibilidad de que el usuario de biblioteca lo pueda comprar, sin olvidar que algunas editoriales ofrecen capítulos de títulos sin publicar aún a cambio de la compra de ebooks.

Esto está haciendo que día a día los usuarios de las bibliotecas estadounidenses desembolsen dinero y no para coger el autobús hacia la biblioteca precisamente. Y lo peor de todo es que esto se expandirá lentamente a través de otros países convirtiendo la biblioteca pública en una empresa pública, algo nefasto para los lectores. Aunque he de reconocer que todo esto ha traído cosas buenas, como el desarrollo de un amplio catalogo de ebooks y audiolibros que de dejarse en manos de los bibliotecarios, sería aún incipiente.

Pero ningún fin justifica sus medios, por lo que aunque las nuevas tecnologías han favorecido mucho a las bibliotecas, creo que ello no justifica que tengamos que pagar aún más( recordad que nuestros impuestos también mantienen a las bibliotecas) por tener bibliotecas ¿ no creéis?’

 

¿Se cobrará por servicios de la Biblioteca Nacional de España como sugiere Ana Santos en una entrevista?

        A los cien días de su nombramiento como Directora de la BNE, Ana Santos ha realizado una entrevista donde desarrolla sus planes y preocupaciones. Desde luego que la Directora se explica estupendamente y a Bibliotecaria Sin Tijeras la han parecido acertados estos puntos de sus declaraciones:

  •  ‘En mayo de 2010, el gobierno de Rodríguez Zapatero suprimió, argumentando razones de ajuste presupuestario, el estatus de dirección general a la BNE y la rebajó a subdirección, una decisión que motivó la dimisión de Milagros del Corral, por entonces directora’.

Ana Santos insiste en que la Biblioteca Nacional tiene que recuperar su condición de Dirección General. Parece algo importante para la dignidad de la BNE y de todas las bibliotecas

  • Reconoce que hay recortes y defiende que ‘va ser difícil contar con más presupuesto público, aunque confía que en los de 2014 no disminuya la partida destinada a la Biblioteca Nacional.’. Seguro que Ana Santos va a luchar para ello.
  •   Hace hincapié en que hay que recolectar la Memoria Digital de nuestro país porque “todo lo que está en soporte digital, si no se preserva, desaparece”.

Ana Santos Aramburo

En cambio hay otras cosas que a BST la han gustado menos: 

  • “Tenemos que convencer a las grandes empresas y fundaciones de que invertir en la Biblioteca Nacional puede ser tan rentable o más que en una actividad deportiva”.

A BST le parece que las empresas y la rentabilidad empresarial deben de estar fuera de un servicio público como es una Biblioteca Nacional. Desde luego que en sus 300 años de historia la BNE no ha buscado la rentabilidad inmediata aunque gracias a eso ahora    podemos contar con una impagable memoria bibliográfica de nuestra nación.

  • ‘En la BNE también se ha estudiado la posibilidad de cobrar una cierta cantidad por los carnés o por otros servicios, como hacen, por ejemplo, en la Biblioteca Nacional de Francia, pero, de momento, no se cobrará “si no es absolutamente imprescindible”.’

          Inadmisible. Tiene todo el aspecto de ser el típico globo sonda para ir preparando el copago bibliotecario. A BST la parece increíble que se  plantee algo así que además resultaría bastante poco útil. ¿Cuánto dinero se puede sacar a base de cobrar los carnets?. Muy poco. Lo único que se conseguiría sería que menos personas se  animarían a acercarse a la BNE.

  • Y por último hay que señalar que en ningún momento de la entrevista, Ana Santos, se refiere al 40 % de los trabajadores que están externalizados en unas condiciones precarias y con un prolongado conflicto laboral.

Se puede leer la entrevista completa en El Confidencial:

Ana Santos: La Biblioteca Nacional “pelea” por recuperar su antiguo estatus

Una bibliotecaria de Zaragoza nos explica como el copago de 4.40 € es el principio del fin de las bibliotecas públicas

BST ha leído en el blog Tirabuzón de la Biblioteca de la Universidad de Zaragoza este profundo y completo artículo que explica todo lo que hay detrás del copago bibliotecario:

4.40 € : Discurso público, esfera pública, bibliotecas públicas.

Nuestra compañera de la Biblioteca de la Universidad de Zaragoza, Mª Engracia Martín (Directora de la Biblioteca de la Facultad de CC. Humanas y de la Educación) ha publicado en el Diario del Alto Aragón un interesante artículo sobre la reciente noticia del cobro por tarjeta de usuario en las Bibliotecas Públicas Municipales de Zaragoza. Este caso particular sirve a la autora para reflexionar sobre los servicios públicos y las amenazas que actualmente se ciernen sobre ellos, destacando los valores intrínsecos de las bibliotecas en estos aspectos fundamentales de nuestra sociedad.

4.40 € : Discurso público, esfera pública, bibliotecas públicas.

Las bibliotecas públicas de Zaragoza, según noticia de prensa aparecida a lo largo del verano, van a cobrar 4.40 € al año a los ciudadanos –¿o deberíamos decir clientes?- por el uso de las mismas (tarjeta de usuario). Si lo pensamos bien, realmente, no es una cantidad de escándalo, teniendo en cuenta que una caña o un café cuestan 1.20 -1.50 €. Una gran mayoría podría asumir su coste sin grandes problemas. Sin embargo, es preciso impugnar la medida para contribuir a difundir un debate serio sobre su contexto y finalidad. Propósito –contar con información para poder opinar y tomar críticamente partido- al que, por otra parte, contribuyen las bibliotecas públicas proporcionando acceso y documentación a todo el mundo, gratuitamente y sin exclusiones.


El problema no son los 4.40 €. Hay más, como todo el mundo sabe. Tendremos que desembolsar parte del costo de los medicamentos o por asistencia sanitaria. Habremos de sufragar la subida de los impuestos indirectos que son socialmente injustos, pues afectan negativamente a los sectores de la población más desfavorecidos…Tendremos, en fin, que apoquinar por el aumento de tasas académicas, o servicios que hasta ahora eran gratuitos para los ciudadanos, porque los financiaba el Estado con los impuestos de todos. En el marco de la última grave crisis del capitalismo (crisis financiera, pero también social, ecológica, ideológica…) y tomando ésta como coartada, se están implantando políticas y medidas que, en última instancia, persiguen destruir el precario estado de bienestar alcanzado en nuestro país en los últimos treinta años.
La clave del asunto no son los 4.40 € que se cobrarán, probablemente, para empezar. El quid de la cuestión es de índole política, social, ideológica: es todo un bastión de ideas relacionadas con la organización colectiva y democrática lo que se está intentando echar abajo; es el fundamento del denominado estado de bienestar lo que de manera explícita se agrede –un modelo de Estado y organización social por el que aquel garantiza servicios sociales básicos a toda la población, contribuyendo a la redistribución de la riqueza o la igualdad de oportunidades- para sustituirlo por otro en el que el Estado deja de desempeñar su papel regulador y redistribuidor permitiendo que la razón económica ocupe todos los ámbitos de la vida individual y social. Se trata de llevar a sus últimas consecuencias el fundamentalismo de mercado y que, sucintamente, en palabras de I.Ramonet, consiste en alcanzar una existencia con más mercado y menos Estado. Se persigue arrasar con la realidad y el proyecto de la esfera pública, en sentido habermasiano -ámbito de inclusión por excelencia, marco solidario de construcción razonada y dialogante de ciudadanía- y sustituirla por espacios de muy distinto signo: escenarios mercantilizados con productos destinados sólo para aquéllos que puedan pagarlos, es decir, para los clientes.
El modus operandi ya se conoce: convenientemente adobado según la razón económica (i.e. los servicios públicos no son rentables -sean universidades, bibliotecas o museos- y la privatización supone que el consumidor recibe más por menos) se estrangulan instituciones y servicios no financiándolos adecuadamente con lo que se les aboca a la búsqueda de otras fuentes de ingresos, y, más o menos directamente, a la mercantilización y la privatización. Así, nos dicen, es preciso cobrar tarifas a los usuarios, como es el caso que ahora nos ocupa’.

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Con el copago bibliotecario se hacen menos carnets en las bibliotecas de Zaragoza

Como lógica consecuencia del copago bibliotecario establecido en  las bibliotecas municipales de Zaragoza, BST ve ahora esta noticia -vía Anabad-sobre la disminución de usuarios de las mismas. A lo peor, ese era el propósito final de la medida.

Por otra parte es preocupante lo que se afirma de que:

Además, ha subrayado que teme que el Gobierno de España saque una ley en breve que quite las competencias de las bibliotecas a los ayuntamientos y afecte a los 500 empleados municipales.

¿Tiene alguna base real ese temor?. Desde luego que es para asustar. Y con la ofensiva neoliberal a los servicios públicos que estamos sufriendo ya te puedes esperar cualquier cosa.

Esta es la noticia tal como viene en aragondigital.es:

La retirada de carnés de biblioteca municipal decrece desde que son de pago

Los bibliotecarios han alertado de una disminución de altas y renovaciones de carné desde que en septiembre el Ayuntamiento cobra un precio de 4,40 euros por este servicio. Todavía no tienen cifras oficiales, pero advierten de que algunos usuarios se están yendo a la Biblioteca de Aragón, gestionada por la DGA [Administración autonómica de Aragón] y gratuita.

Guillermo Pemán Portella

Zaragoza.- El pago de 4,40 euros por darse de alta o renovar el carné de las bibliotecas municipales ha provocado que algunos usuarios den marcha atrás a la hora de utilizar este servicio. La medida se aplica desde septiembre para todos aquellos que no estén censados en la capital aragonesa ni tengan Tarjeta Ciudadana.

El portavoz de la asociación Amigos de las Bibliotecas, Javier Delgado, ha apuntado que en Navidad el Ayuntamiento dará datos oficiales, pero las primeras impresiones que tienen es que ha habido cierto “retraimiento e inhibición”.

Según ha argumentado, se trata de personas que se hubieran renovado el carné si fuera gratis. Sin embargo, ha resaltado que, desde la implantación, de la medida algunos optan por hacerse socios de la Biblioteca de Aragón, que está gestionada por la DGA y sigue siendo gratuita.

Además, ha subrayado que teme que el Gobierno de España saque una ley en breve que quite las competencias de las bibliotecas a los ayuntamientos y afecte a los 500 empleados municipales.

“No habrá presupuesto para trabajar y las instalaciones no estarán capacitadas para prestar ni renovar fondos”, ha sostenido.

Delgado informa de que el Ayuntamiento estudia un plan global de refinanciación al servicio de bibliotecas municipales en el que plantean que todos los usuarios paguen y no sólo los no censados o los que tengan Tarjeta Ciudadana, que es la forma en la que el servicio funciona actualmente. “Sería menos discriminatorio y serviría para una mayor financiación”, ha añadido.

La pasada semana hubo una reunión en la que el Ayuntamiento informó de que el objetivo principal que persigue es mantener todas las bibliotecas de Zaragoza abiertas y de no despedir a ningún personal de las mismas.

No en vano, recordaron que la financiación destinada al área de Educación y Cultura se ha reducido en 950.000 euros, de ahí que hayan aplicado la medida del pago por el carné de la biblioteca a aquellas personas que no están empadronadas en Zaragoza’.

Los Cuatro Jinetes del Apocalipsis y el copago en las bibliotecas de Zaragoza

La guerra neoliberal contra los servicios públicos y las bibliotecas ha traído a los nuevos Cuatro Jinetes del Apocalipsis: reducción de servicios, horarios y adquisiciones, despidos de bibliotecarios, cierre de bibliotecas y ahora también el copago -o repago- bibliotecario.

Y desde luego están haciendo pasar a las bibliotecas de la ciudad de Zaragoza  un verano malísimo. Primero fue el cierre de todas sus bibliotecas por la tarde. Las lógicas y furibundas quejas de los usuarios [si se puede] consiguieron que, al menos, algunas bibliotecas abriesen los lunes por la tarde.

Pero además es que en el Patronato Municipal de Educación y Bibliotecas, dependiente del Ayuntamiento de Zaragoza decidió el pasado 3 de julio que:

‘En lo que se refiere a la red de Bibliotecas, el Patronato decidió aplicar el contenido de la ordenanza fiscal nº11 y cobrar 4,40 euros/anuales a los poseedores de un carné bibliotecario’.

A esta decisión injusta y nociva se una la habitual chapucería e improvisación:

Las bibliotecas municipales [de Zaragoza] no hacen nuevos socios mientras se decide la forma de pago

El Ayuntamiento ha decidido no hacer nuevos socios en las bibliotecas municipales -hasta ahora era gratis- mientras decide cómo empieza a aplicar el cobro anunciado. Los trabajadores han recibido la orden de no hacer nuevos carnés y este jueves ha comenzado a aplicarse.

“Acabo de salir de la biblioteca de mi barrio indignada. He ido a hacerme el carné de socia y me han comunicado que no pueden hacer nuevos socios hasta después del verano. ¿Para qué queremos bibliotecas abiertas por las tardes y/o mañanas si no las podemos usar porque no nos permiten hacernos socios?”, se lamentaba ayer una usuaria’.

Pero desde luego las quejas no se han hecho esperar. Han protestado los trabajadores, los usuarios y, por supuesto, también las asociaciones bibliotecarias:

Cuatro asociaciones piden a Blasco [Consejero de Cultura del Ayuntamiento de Zaragoza] que anule el cobro de carnés de biblioteca

Cuatro asociaciones han pedido hoy al consejero municipal de Cultura, Educación y Medio Ambiente, Jerónimo Blasco, que anule la decisión del Ayuntamiento de Zaragoza de comenzar a cobrar los carnés de biblioteca, ya que se agravará “más aún el desequilibrio social que estamos sufriendo”.

Así lo indican en un comunicado representantes de la Asociación Territorial Anabad-Aragón, la Asociación Aragonesa de Titulados en Ciencias de la Documentación (AATCD), la Asociación PROCURA Aragón y la Asociación “Amigos de las Bibliotecas”.’