Salvando los libros de la inundación en la biblioteca del Conde Duque de Madrid.

Ya avisaba este pasado viernes, Bibliotecaria Sin Tijeras, con la nueva biblioteca del Conde Duque de Madrid se cierra por goteras

Y así nos lo explicaban en Madridiario:

Goteras en la biblioteca de Conde Duque

28-09-2012 – Enrique Villalba – Fotografías: UGT Madrid

Un canalón roto por la tormenta ha provocado numerosas goteras en la biblioteca Víctor Espinós y la biblioteca musical, [en realidad, tras la reapertura las dos bibliotecas están reunidas en solo una, la Víctor Espinós] ubicadas en el centro cultural Conde Duque.

Según fuentes del Área de Las Artes, las bibliotecas, abiertas la semana pasada al público después de un extenso período de obras, han tenido que ser cerradas al público este viernes a las 10.30 horas por la lluvia. Al parecer, los arquitectos han podido confirmar que un canalón se ha roto y ha desviado la bajada de aguas, provocando numerosas goteras. […]

Aunque por su parte en Somos Malasaña se desmiente esa versión oficial de la rotura de un canalón. Y aportan una más que interesante galería de fotos para demostrarlo:

Las goteras del Conde Duque, en imágenes

[…]Según explicaciones oficiales, la rotura de un canalón ha sido lo que las habría provocado. Otras fuentes extraoficiales del mismo centro cultural, consultadas por este diario, afirman que la mencionada rotura lejos de ser un fortuito accidente no vendría más que a confirmar la “chapuza” de faraónica obra que se habría realizado en el Conde Duque, algo que han venido denunciando en repetidas ocasiones los mismos trabajadores de este espacio. Esas mismas fuentes indican que las lluvias también han provocado filtraciones de agua en la escalera de bajada del nuevo mirador y en la nueva sala de exposiciones subterránea del Patio Sur -tal y como mostramos en algunas de las imágenes de más abajo-, lugares donde no se ha roto canalón alguno’.

En cualquier caso en lo que coinciden todas las informaciones es en la rápida y decidida labor realizada por los bibliotecarios de la Víctor Espinos que lograron poner a salvo todos los libros como se puede ver en este vídeo que BST ha encontrado en Defiende Madrid Sabias Que

La carcoma amenaza las bibliotecas y archivos del Conde Duque.

A perro flaco todo son pulgas se dice Bibliotecaria Sin Tijeras. Al enorme retraso en reabrir la nueva biblioteca Víctor Espinós en el Conde Duque, ahora se une la aparición de la amenazante carcoma.

Como dicen desde la misma UGT del Ayuntamiento de Madrid que ha denunciado el problema: ‘Dada la reducción de plantilla que existe en ese Centro y su falta de dotación no sabemos si estos nuevos inquilinos de la madera serán los “voluntarios que pedía la alcaldesa”.’ Se trata del tema en este artículo:

La carcoma se da un festín de 69 millones de euros en Madrid

Los trabajadores del recién inaugurado teatro Conde Duque descubren pequeños agujeros en algunas de las tarimas rehabilitadas

Asier Martiarena

Uno de los ejes principales de la acción cultural madrileña podría convertirse en un valiosísimo queso gruyere. Han aparecido pequeños agujeros producidos por la carcoma así como algún insecto muerto en las plantas superiores del Cuartel de Conde Duque inaugurado hace pocos meses con un presupuesto cercano a los 69 millones de euros.

El asunto ha salido a la luz cuando los trabajadores del Centro Cultural Conde Duque se percataron de que bajo sus pies y las mesas de sus escritorios,  habían aparecido pequeños agujeros en la tarima de madera.

Según ha informado el sindicato UGT, esta circunstancia se agrava aún más si cabe debido al lugar en el que aparece esa carcoma y que podría afectar al conjunto de volúmenes allí depositados.

Un patrimonio que, únicamente en lo referente a la Hemeroteca Municipal, asciende a 250.000 volúmenes. A eso habría que añadir el Archivo de la Villa donde se ubican ejemplares del siglo XVII, la Biblioteca Musical con pianos, violines, muebles y lienzos de un gran valor cultural y económico.

Posible privatización

Luis Miguel López-Reillo, secretario general de UGT considera que este emblemático Conjunto Histórico Artístico se está infrautilizando. “No sabemos si interesadamente por el Ayuntamiento, para una posterior privatización”, afirma. Solamente las cabinas y préstamo de partituras de la Biblioteca Musical lo utilizaban más de 15.000 usuarios al año’.

Murciélagos custodian dos antiguas bibliotecas de Portugal.

En un insólito equilibrio entre naturaleza y cultura, murciélagos que habitan dos de los recintos bibliotecarios más antiguos de Portugal garantizan la conservación de los libros gracias a su dieta insectívora.

Aunque Drácula y otros filmes y relatos de vampiros nos acostumbraron a pensar que el murciélago se alimenta únicamente de sangre, lo cierto es que solo unas pocas especies de este mamífero volador basan su dieta en el más vital de los líquidos corpóreos. La mayoría, un 75% de las especies, se alimenta de frutas, néctar de las flores y especialmente insectos.

En Portugal, esta preferencia entomófila ha rendido un inusitado beneficio a las dos bibliotecas más antiguas del país luso, la que resguarda la Universidad de Coimbra y la del Convento de Mafra, la primera asentada definitivamente en dicha ciudad desde 1537 y el Convento fundado en 1715.

Aunque se sabía ya de la presencia de los murciélagos en la biblioteca universitaria (también llamada “Joanina” en honor al rey D. João V, el “Rey Magnánimo”) solo hasta hace poco un investigador de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Lisboa, Jorge Palmeirim, se apostó una noche en el recinto llevando todo tipo de aparatos de medición sonora para conocer con certeza qué variedad reside entre las bóvedas y los anaqueles desde hace al menos doscientos años. Sin embargo, pese a todos sus esfuerzos, Palmeirim tuvo que conformarse con evidencia recogida posteriormente: «No pude ver, solo oír, pero llegué a la conclusión, por los excrementos que encontré, que ahí habitan al menos dos especies de murciélagos».

Por su parte el director de la biblioteca, Carlos Fiolhais, aseguró que los murciélagos han vivido ahí desde siempre, por lo que las mesas del lugar se recubren con pieles que las protejan de las excreciones de los animales. “Los murciélagos vuelan libremente, comiéndose los insectos”, dijo Fiolhais, a quien parece ya no sorprender el contraste entre la fastuosidad barroca (que se puede apreciar aquí con mayor detalle) y la singular fisonomía de los quirópteros.

En el Convento de Mafra esta peculiar relación se refuerza gracias al revestimiento de madera antigua de las altas paredes que rodean la biblioteca, condición que se cree sumamente propicia para que los murciélagos hayan elegido este lugar como guarida y al mismo tiempo se resistan a abandonarla y mudarse. Además, ese mismo material ha permitido la óptima conservación de los libros, según Teresa Amaral, la responsable del recinto.

La capacidad de caza y alimentación de insectos de un solo murciélago ronda los 500 diarios, de ahí que se crea sumamente posible que a pesar de las hendiduras y ductos de ventilación y comunicación comunes en este tipo de edificios antiguos de Portugal, los libros ahí resguardados no hayan sufrido hasta la fecha ningún deterioro que pudiera achacarse al efecto voraz de insectos que, como los psocópteros, tienen fama de devorar bibliotecas enteras —literalmente.

Fuente: Pijama Surf