COABDM se va a la #MareaAmarilla ¿Os venís? a las 12 en la BNE

Con nuestras camisetas amarillas, bufandas amarillas, guantes amarillos, pañuelos amarillos, todo lo amarillo que había en el armario listo para unirnos a la #MareaAmarilla (vaya) dirección la BNE o cualquier otra Biblioteca Pública,  para manifestar nuestro Malestar (con mayúscula) frente a los recortes en las Bibliotecas Públicas… Nosotros vamos

#VecinosBibliotecarios – Las Artes aclara que no se trata de sustituir personal laboral por voluntarios

[Asegura que en la BNE sí hay voluntarios o #vecinosbibliotecarios y en la red de bibliotecas públicas de Zaragoza, Guadalajara, Cuenca, Murcia o A Coruña]

«En todo momento se ha propuesto un modelo en el que las bibliotecas municipales puedan contar con la colaboración de los voluntarios que así lo deseen, sin plantear en ningún caso la sustitución del personal bibliotecario profesional por personas que ejercieran esas mismas tareas sin remuneración», se asegura desde el área de Las Artes sin referirse en ningún momento a las palabras de Ana Botella.

El delegado de Las Artes,Fernando Villalonga, explicó el pasado martes que, en caso de se produzca el traspaso de las bibliotecas públicas de la Comunidad de Madrid al Ayuntamiento, se contará con una serie de plazas vacantes de personal bibliotecario, que una vez debidamente cubiertas, conformaran las plantillas de las futuras de las bibliotecas de la capital.

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Y Reclama trabajar en una #biblioteca del Ayuntamiento @Madrid. Pero cobrando. http://wp.me/pca6p-NV – Seguimos sin entender los #vecinosbibliotecarios

Fernando María Vilallonga Campos - “La alcaldesa, que es fantástica, me ha encargado llevar la gestión cultural con total libertad y sin directrices políticas”, declara el hasta hace poco cónsul en Nueva York

La Biblioteca Pública, ¿otro “lujo” que no nos podemos permitir?

Pedro López López

Rebelión

‘La crisis provocada por el actual capitalismo de casino va acompañada de un discurso reaccionario que nos quiere convencer de que es muy costoso mantener los derechos ciudadanos. Así, el trabajo decente es un privilegio, nos recuerdan continuamente; sanidad y educación han pasado a ser un lujo insostenible de ciudadanos mantenidos la sopa boba; los funcionarios, una carga insoportable; las pensiones públicas no podrán mantenerse. El derecho a la cultura y a la información, en este contexto, ya parece un lujo extravagante.

Se trata de un ataque al estado del bienestar que viene ya de lejos y que se sustenta en una serie de falacias que autores como Vicenç Navarro han ido desmontando […].

El ataque al estado del bienestar y la crisis económica y social provocada por prácticas económicas irresponsables socialmente, por políticas económicas erradas y por la ideología neoliberal, van enviando a millones de personas a engrosar las cifras de pobreza (¡casi 9 millones de pobres ya en nuestro país!) y exclusión social. Precisamente este escenario de crisis debería conducir a políticas de ayuda y protección a los sectores más vulnerables. Uno de los instrumentos más eficaces para ayudar a estos sectores es la educación, que, como estamos viendo va hacia un modelo de beneficencia para las capas de menor poder adquisitivo, anulando así su potencial para ayudar a que las personas puedan llevar a cabo sus proyectos vitales. Y muy directamente relacionadas con la educación están las bibliotecas públicas, que protegen los derechos de acceso a la cultura, a la información y a la educación para toda la población. Como no podría ser de otra forma dentro del modelo que se quiere imponer de “sálvese quien pueda”, las bibliotecas públicas también están sufriendo recortes inadmisibles de presupuestos, de horarios y de personal. Sin embargo, en épocas de crisis, las bibliotecas públicas sirven de refugio a millones de ciudadanos que tienen bajo nivel adquisitivo y, por consiguiente, pocos recursos.

Pedro Lopez Lopez. Profesor Titular de la Facultad de Ciencias de la Documentación de la Universidad Complutense de Madrid.

En febrero de 2010 se redactó la Declaración de Murcia sobre la Acción social y educativa de las bibliotecas públicas en tiempo de crisis. En ella se dice que las bibliotecas cumplen una función social y educativa en todo momento, pero, “particularmente, pueden ser un recurso fundamental de inclusión y promoción social cuando la crisis económica incrementa el número de personas en paro, precariedad laboral, vulnerabilidad o exclusión social”. En épocas de crisis especialmente “hay que transmitir y hacer que la sociedad conozca la función de la biblioteca como institución de formación permanente, inclusión social y puerta de acceso a la sociedad de la información para todos”. Además, se dice, “la biblioteca debe atender especialmente las necesidades inclusivas y educativas de las personas y colectivos más vulnerables”.

Hace unas semanas el profesor José Antonio Gómez (Universidad de Murcia) decía en un foro de discusión: “Nos necesitan [refiriéndose a las bibliotecas] los cinco millones de personas en situación de desempleo, la mitad de la población española sin acceso a Internet en su hogar, los casi ocho millones de alumnos de la Educación obligatoria o más del 20% de la ciudadanía que se encuentra por debajo del umbral de la pobreza”. 

No podemos seguir aceptando el discurso que sugiere que los derechos sociales no son derechos humanos, o bien que son para épocas de vacas gordas. Precisamente en épocas de crisis es cuando los derechos sociales son más necesarios, ya que son derechos solidarios y su función es garantizar un nivel de vida digno a todo ser humano, además de dar oportunidades a las capas más desfavorecidas. De hecho, en la crisis de 1929 los servicios públicos, concebidos precisamente para atender los derechos sociales, pasaron de ser un paliativo de los fallos del mercado a ser un instrumento de regulación del capitalismo.

La biblioteca es un servicio esencial para ejercer los derechos de acceso a la cultura, a la información y a la educación, sin los que el ciudadano no puede participar en la vida social y cultural. La crisis económica no debe ser una excusa para recortar presupuestos destinados a ella, sino un motivo para fortalecerla, si no queremos volver al modelo de beneficencia del siglo XIX, cuando los pobres no tenían derecho a nada, sino que recibían la vergonzante caridad de los ricos. La biblioteca pública es un derecho que debemos defender sin el menor titubeo, y más en un país líder en desigualdad económica como es España, según los últimos datos de Eurostat.

Pedro López López. Profesor de la Universidad Complutense. Miembro de la Plataforma Contra el Préstamo de Pago en Bibliotecas’

Tres polémicas opiniones de Gallardón sobre las bibliotecas de Madrid

Volvemos atrás en el tiempo para retomar el programa electoral sobre bibliotecas de nuestro alcalde, Alberto Ruíz Gallardón. Ahora lo hemos podido leer y si el programa de nuestra presidenta regional tenía perlas como la de atribuirse la creación de los bibliobuses madrileños, el del alcalde también demuestra bastantes puntos polémicos:

‘Sin embargo, en las grandes ciudades, y en Madrid particularmente, para cumplir ese objetivo contamos con un sistema mucho más rico y complejo de bibliotecas públicas. Madrid cuenta con más de 600 bibliotecas, de acceso libre o restringido y con más de 54 millones de libros, y la mejor red de bibliotecas especializadas de España, cerca de 400. La red mixta de Bibliotecas Públicas de Madrid, -Comunidad y Ayuntamiento- cuenta con 45, 29 municipales y 16 de la Comunidad de Madrid’.

Sin comentarios. Es obvio que las bibliotecas públicas de Madrid son esas 45. Las otras 555 -hasta llegar a 600- son de otro tipo: universitarias, especializadas y la Nacional de donde serán buena parte de los 54 millones de libros de los cuales presume el alcalde. Es evidente que no se pueden sumar peras y manzanas, son cosas diferentes.

Y sigue, ‘por eso, gracias a este complejo y rico sistema, en todas las encuestas que realizan periódicamente el gremio de libreros, los editores o el Ministerio de Cultura, invariablemente Madrid encabeza el índice de lectura en España, con una media del 74%, frente al 57% de media nacional. También, y en la misma proporción, tenemos el mayor índice de compra de libros. Éxito, evidentemente atribuible a ese complejo sistema bibliotecario’.

Bueno lo del índice de lectura es cierto. Madrid es la Comunidad Autónoma más lectora de toda España.  Pero no nos parece tan evidente que eso sea gracias a nuestro sistema bibliotecario que, según los datos del Ministerio de Cultura tiene una de las cifras más bajas de España en casi todos los indicadores. Si, a los madrileños nos gusta mucho leer pero eso será debido a otros factores como pasar más tiempo en los transportes, por ejemplo. que al pobre fomento de la lectura realizado desde nuestras autoridades. Unas autoridades madrileñas que repiten machaconamente este dato al hablar de libros y bibliotecas. Al final va a resultar que cuando uno lee un libro es para apoyar a nuestro alcalde o presidenta.

Y para terminar: ‘Otro tópico que se maneja habitualmente es el dato comparativo del número de bibliotecas públicas por habitante, pero en un sistema como el nuestro, en el que los tamaños oscilan entre 140 m2 y 8.000 m2, no parece un dato muy relevante. Parece más importante fijarse en el tamaño medio de nuestras bibliotecas, más de 1.500 m2, frente a los de otras ciudades y comunidades, como Extremadura, donde el 91% de las bibliotecas tienen menos de 250 m2 -y algunas menos aún-, o Andalucía, donde el 60 % son menores de 250 m2, según datos del Ministerio de Cultura’.

Bueno resulta que tenemos 30.000 habitantes por cada biblioteca en Madrid. Sólo presentan peores datos Ceuta y Melilla. La verdad es que si nos parece un dato bastante relevante. En cuanto a lo de las bibliotecas grandes y escasas es algo que hasta Isabel Rosell – Directora General de Bibliotecas de la Comunidad- reconoció que se estaban planteando:

Intuitivamente diría que es muy probable que convenga hacer edificios de menor superficie, tal vez la mitad de las dos últimas bibliotecas que se han hecho, y distribuirlas en un espacio mayor.

Es una buena idea que ayudaría a que las bibliotecas estuvieran más próximas de los madrileños que las utilizan.

Entrevista de la Plataforma COABDM en Radio Vallekas

Ayer por la mañana la Plataforma COABDM fue entrevistada en el programa «Orden alfabético, orden decimal, 7 notas, 7 colores» de Radio Vallekas en horario de 13h a 14h. Podéis escuchar la entrevista completa, que dura alrededor de 45 min. a través del box que hemos añadido en la columna de la izquierda de nuestro blog.

También podéis escuchar la entrevista que hicimos el pasado domingo 21 de marzo en Radio Libertad en el programa «Actualidad semanal» que dura aproximadamente 25 minutos.

Esperamos seguir haciendo entrevistas y poder ofreceros buenas noticias.