¿Cómo eran las bibliotecas madrileñas en 1970? 2º parte: El bibliobús anclado

En el primer artículo dedicado a la ponencia de Elena Amat de 1970: “El préstamo de libros en las bibliotecas populares de Madrid ”, dedicado a las bibliotecas públicas se veía la pobreza bibliotecaria de la época franquista. En esta segunda parte sobre la historia de los bibliobuses madrileños, BST, cree que la situación ya se acerca al humor negro propio de algunas películas de la época.

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Bibliotecarias del Bibliobús en la Feria del Libro, Madrid 1955. Fotografía de Santos Yubero Archivo Regional de la Comunidad de Madrid

Todo era más o menos normal con el primer bibliobús:

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Pero cuando tuvieron el segundo la cosa se complica pues les faltaba locomoción para moverlos. Así que los tienen que dejar parados en barrios que no eran precisamente los más pobres:

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Un remolque

Y cuando aparece el tercer remolque -sin tener más camiones para moverlos- ya sí que se tiene que quedar anclado del todo sin remedio. El bibliobús una biblioteca móvil que no se mueve:

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Parece ser lo que entonces llamaban un jeep, a pesar de la leyenda que acompaña a la foto.

Otro triste descubrimiento que ha realizado BST leyendo esta ponencia es que el copago bibliotecario -que tantas ganas tienen de ponernos ahora- ya existía de cierto modo en aquella época. Un sistema de fianzas que impediría el uso a mucha gente sin capacidad económica:

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[Post relacionados:

25 Aniversario de la Red de Bibliobuses de la Comunidad de Madrid.

Esperanza Aguirre dice que ella ha puesto en marcha los bibliobuses en Madrid. ]

Fotos tomadas de un folleto de la Comunidad de Madrid.

 

25 Aniversario de la Red de Bibliobuses de la Comunidad de Madrid.

RECORREN MÁS DE 200.000 KM CADA AÑO

Durante el año 2011 se ha cumplido el 25 Aniversario de los Bibliobuses de la Comunidad de Madrid. El servicio comenzó a rodar el 7 de octubre de 1986, desde entonces 13 bibliobuses recorren 122 municipios de la Región (incluida la capital) realizando paradas semanales o quincenales, con el fin de garantizar a todos los ciudadanos la igualdad de oportunidades en el acceso al libro y la lectura.

Hasta ahora se ha mantenido el mismo número de bibliobuses, que son renovados progresivamente para poder mantener una flota moderna y funcional. Así, más de la mitad tienen plataforma para discapacitados y todos cuentan con generador que les permite asegurar la alimentación al ordenador y mantener el sistema de calefacción y aire acondicionado.

En el año 2011 los bibliobuses acudieron a un total de 5.106 paradas. Se recorrieron algo más de 200.000 km. y se realizaron más de 215.000 préstamos. El total de usuarios con carné de bibliobús asciende a más de 48.000. Gracias a los bibliobuses la lectura llega al 99,9 % de los madrileños.

La Comunidad de Madrid ha editado un folleto conmemorativo 25 Aniversario de los Bibliobuses de la Comunidad de Madrid, 1986/2011 (ver área de descargas) que recoge brevemente la historia de los bibliobuses, así como su funcionamiento, entrevistas, y las rutas de los 13 bibliobuses.

[Recomendamos vivamente ver el folleto que es precioso]

Bibliotecarias del Bibliobús en la Feria del Libro, Madrid 1955. Fotografía de Santos Yubero Archivo Regional de la Comunidad de Madrid

El Plan de Fomento de la Lectura de la Comunidad de Madrid, en su línea de actuación relacionada con los servicios que acercan la lectura  al ciudadano, incluye acciones dirigidas a impulsar los servicios de extensión bibliotecaria. Los bibliobuses, al igual que la Telebiblioteca, el Bibliometro, el Préstamo Colectivo o el Libroexpress, son un servicio de extensión bibliotecaria y como tal tienen la misión de acercar los libros a aquellos ciudadanos que por distintas razones (lejanía, horarios, discapacidad, etc.) no pueden acceder a las bibliotecas que llamamos fijas’.

Congreso de bibliobuses en Alcalá de Henares.

El recientemente celebrado 5º Congreso Nacional de Bibliotecas Móviles en Alcalá de Henares nos ha dejado unas interesantes comunicaciones sobre la situación actual de los bibliobuses.

Pero dentro del extenso  programa queremos destacar la ponencia de Sagrario Fernández  Cedena, Jefa de la Sección de Bibliobuses de la Comunidad de Madrid : 25 años de bibliobuses en Madrid: del préstamo manual a la RFID. También se puede consultar el PowerPoint de la misma.

Por su parte, María Isabel Sánchez García, presentó la comunicación: Lecturas compartidas. La experiencia de los clubes de lectura en la Comunidad de Madrid. Y su PowerPoint correspondiente.

Algunos de los integrantes del Club de lectura de San Martín de Valdeiglesias.

Como complemento al Congreso se proyectaron vídeos sobre este tipo de bibliotecas. Por ejemplo este sobre los bibliobuses de León:

Profesionales de bibliobuses de toda España se reunirán en Alcalá de Henares.

La Asociación De Profesionales De Bibliotecas Móviles (ACLEBIM) promueve el 5º Congreso Nacional de Bibliotecas Móviles, que se celebrará los días 20, 21 y 22 de octubre, en Alcalá de Henares.

El programa del Congreso lo abre una ponencia sobre la labor de las bibliotecas móviles en el seno de la Comisión Nacional Protectora de Bibliotecas Públicas (CONABIP) de Argentina; por su parte Sagrario Fernández  Cedena hará un recorrido por los 25 años de bibliobuses en Madrid hasta llegar a las últimas experiencias en la aplicación de la radiofrecuencia; también Óscar Arroyo describirá las actuaciones que desde Castilla-La Mancha se están tomando en los servicios bibliotecarios móviles en respuesta a la crisis económica; y Soledad Parrado y Roberto Soto hablarán sobre el programa de colaboración entre los Bibliobuses de León y el Hospital de León.

Además de sustanciosas comunicaciones y vídeos, se entregarán los Premios ACLEBIM de Bibliotecas Móviles, habrá una exposición de bibliobuses españoles y portugueses abiertos al público, se podrá disfrutar de actividades de animación a la lectura, se presentará la edición española de las Recomendaciones de la IFLA para Bibliotecas Móviles, se visitarán las instalaciones de la Biblioteca Nacional en Alcalá, y, lo más importante, se confraternizará a partir del reencuentro de compañeros y amigos, y del intercambio de ideas y experiencias; con alguna que otra sorpresa fuera de programa.

[Información redactada a partir de un correo de ACLEBIM a Iwetel el 15-09-2011]

Un día en la vida de una bibliotecaria de un bibliobús de la Comunidad de Madrid

Gracias a la estupenda sección ‘24 horas con…’ de RecBib vemos como es un día en la vida de Isabel Sánchez García una bibliotecaria de un bibliobús de la Comunidad de Madrid. Si esos bibliobuses que según parece ahora los ha creado la propia Esperanza Aguirre:

‘9:50. Llego a la base de bibliobuses de la Comunidad de Madrid que alberga 13 bibliobuses, 1 depósito de libros y oficinas.

10:10. Termino de colocar los libros en el depósito, me dirijo a las baldas específicas de mi bibliobús ubicadas dentro del depósito de libros, donde mis compañeras han colocado las últimas adquisiciones tras añadirlas a la base de datos.

Selecciono los que pueden interesar a mis usuarios del día de hoy: cada uno tiene sus preferencias de lectura y, después de tanto tiempo, conozco sus necesidades y lo que me van a solicitar.

Las paradas de hoy atienden un jardín de infancia, un colegio y también a adultos. Selecciono los documentos en función de mis usuarios: abundancia de literatura infantil y juvenil, libros de astronomía, novela negra y novela histórica… temas que interesan a los usuarios de estas paradas.

Es lo que tiene tener un contacto tan directo con los usuarios, que conocemos sus gustos, así que les servimos lo que puede ser adecuado para sus intereses.

10:20. Consulto la agenda, donde apuntamos las demandas de libros para el día de hoy que, previamente en otras visitas, nos han encargado.

El bibliobús, por espacio, no puede contener muchos fondos (4.000 documentos máximo), pero en las oficinas centrales, contamos con un depósito bastante grandes de documentos (195.000 volúmenes), del que nos abastecemos para recoger lo que nos solicitan nuestros usuarios.

Busco las peticiones y en la base de datos cambio su localización: pasan del depósito a mi bibliobús.

11:20. Subo al bibliobús para dirigirme a mi primera parada.

12:00-13:30. Llegamos a Villamanta, pasamos por la puerta de la casita de niños. Los peques están en el recreo en el patio, nos ven y saludan desde la valla gritando bibliobús, bibliobús; son niños de hasta 3 años.

Aparcamos, abro la sesión de la parada y voy colocando en los expositores las novedades que he subido. Van llegando los usuarios, primero vienen adultos: se llevan música, libros, películas… Algunos son los padres de  los niños que vendrán después y aprovechan el momento de tranquilidad para poder escoger documentos relacionados con sus aficiones.

A la una salen los niños de la guardería, vienen acompañados por sus padres, se dirigen a la sección infantil los padres son quienes seleccionan los cuentos. Sientan a sus hijos en el suelo y les muestran los que van eligiendo, algún niño hojea libros o los coge directamente de la estantería, mostrándoselos a su madre o padre.

Un padre selecciona libros para su hija de 2 años y encuentra uno que se titula “Tengo pipí”. Quiere leérselo a su hija; se sientan en la zona infantil y se unen a ellos el resto de los niños, que se quedan boquiabiertos escuchando al papá contar el cuento. Al final se lo lleva junto con otros tres. El préstamo del bibliobús permite llevarse  3 libros, 3 audiovisuales y 1 título de revista durante 15 días, pudiendo renovarse otros 15 días más.

12:30. Salimos hacia la siguiente parada, Sevilla La Nueva. Mientras, en el camino, aprovecho para hacer nuevos carnets cuyas solicitudes me han entregado en esta parada y los préstamos asociados a esos carnets.

13:45. Llegamos a la parada, situada en la puerta de un colegio. Es el horario de comedor; antes de que los alumnos salgan de comedor, van llegando los niños que regresan de comer en casa con sus padres, escogen tranquilamente. Luego llegan los alumnos que han permanecido en el colegio; vienen con una monitora y van entrando por cursos.

14:30. Salimos a la parada de la tarde y sigo aprovechando la ruta para hacer los carnets de las solicitudes que me han ido entregando.

16:10. Abrimos la parada, esta vez casi todos son adultos. A última hora vienen más usuarios: uno se decanta por la novela negra, otra es entusiasta de Lorenzo Silva y otra de Hobny, Meyer…

17:30. Cerramos la parada y nos dirigimos a Madrid.

18:00. Llegamos a las oficinas y aparcamos el vehículo. Cojo el portátil y lo conecto a la red para que mañana esté cargado.

18:20. Regresando a casita’.

Hemos resumido sólo algo de cada intenso día de esta apasionada bibliotecaria. También hay que señalar que por la noche, tras acostar a su hija, aún le queda tiempo de llevar la página de Facebook de ACLEBIM.

Y lo mejor de todo es el comentario que hace una de sus usuarias:

‘Me llamo Rebeca López y soy usuaria del bibliobús en el que trabaja Isabel. Personalmente, yo le haría un monumento a esta supermujer. Siempre está pendiente de nuestras necesidades y deseos, atiende todas y cada una de nuestras peticiones y, por lo general, se involucra mucho más de lo que podría exigírsele a nadie. Es una gran profesional, pero ante todo, yo destacaría que es una gran persona. Puedo decir que en todos mis años como usuaria de bibliotecas, jamás he conocido a nadie tan entregado a su trabajo y que conozca tan bien el material que gestiona y a sus usuarios. Más que una bibliotecaria he encontrado una persona maravillosa de la que me siento muy orgullosa de poder llamar AMIGA. Y no creo ser la única. Muchas gracias Isabel, por tu magnífica labor. Ojalá haya mucha gente que te lo reconozca’.