Podemos llega a las bibliotecas españolas…

…en forma de los libros escritos por sus fundadores. Como se dice en el artículo las bibliotecas están comprando -a demanda de sus usuarios- los libros de Pablo Iglesias.

Bibliotecaria Sin Tijeras reconoce que este verano también se ha unido a esa fiebre. Así acaba de terminar -se lee fácil -el de Conversación con Pablo Iglesias. Aunque la verdad es que BST prefiere a la otra cabeza de Podemos y así también ha leído:  ‘Conversación entre Julio Anguita, Juan Carlos Monedero’ y Curso urgente de política para gente decente ‘ también de Monedero y aunque más lírico resulta muy útil para conocer lo que es Podemos.

Este es el artículo de elsemanaldigital.com (vía menéame) :

Monedero

‘ADQUIEREN TODOS SUS LIBROS

Las bibliotecas públicas se contagian de la fiebre de Pablo Iglesias

1 de septiembre de 2014. Ana I. Martín.

El líder de Podemos -camino de ser segunda fuerza política- se ha convertido en una especie de Rey Midas. La ciudadanía quiere saber cómo piensa, cómo escribe.

Catálogo de novedades de la biblioteca pública del Estado Bartolomé Gallardo de Badajoz correspondiente a mayo: Maquiavelo frente a la gran pantalla: cine y política /Pablo Iglesias Turrión.

Catálogo de novedades de esa misma biblioteca de agosto: Conversación con Pablo Iglesias /Jacobo Rivero; epílogo de Pablo Iglesias.

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Y no es un caso aislado, sino la tónica común. La fiebre de Podemos y su líder, convertido en una especie de rey Midas desde que obtuvo cinco diputados en las elecciones europeas, ha llegado a las bibliotecas públicas de toda España. Los lectores quieren saber cómo piensa, cómo escribe.

En los últimos meses la red de bibliotecas del Ministerio de Educación y las de las comunidades autónomas están haciendo acopio de todas las obras publicadas en los últimos años por el profesor más famoso de la Complutense.

Zaragoza, Cádiz, Zamora, Ciudad Real, Alicante, Cuenca, Las Palmas, León, Mérida, Castellón, Pamplona, Salamanca, Álava, Santa Cruz de Tenerife… la lista es interminable. En los catálogos de todas ellas ya están disponibles las principales obras de Iglesias.

Tiene más, pero en las estanterías predominan estas cuatro: Maquiavelo frente a la gran pantalla (2013); Conversación entre Pablo Iglesias y Nega Lcdm. ¡Abajo el régimen! (2013); Desobedientes. De Chiapas a Madrid (2011) y ¡Que no nos representan! (2011), escrito al alimón con Juan Carlos Monedero, su mano derecha.

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Camino de convertir a su partido en la segunda fuerza política -a IU se la ha comido, ahora va a por el PSOE-, todo lo que lleva el nombre de Pablo Iglesias Turrión es un pelotazo.

Que se lo digan a Jacobo Rivero, autor del primer libro que analiza el fenómeno de Podemos y su carismático líder en Conversación con Pablo Iglesias. Podemos, de la calle a Bruselas. En apenas dos meses en las librerías ya está a punto de agotarse la segunda edición, según la editorial, Turpial.

Y ello en un en un momento en que los libros de políticos están de capa caída. Ahí están para corroborarlo los últimos fiascos editoriales de José Luis Rodríguez Zapatero y Pedro Solbes, que con unas navidades de por medio, promoción, polémica y todo el pack transcurrido ese mismo plazo no habían pasado de la primera edición (muy inferior a 20.000 ejemplares)’.

¿Son Grisham y el Caballo de Troya de J.J. Benitez: las lecturas de nuestros reyes?

La verdad es que a Bibliotecaria Sin Tijeras la da hasta un poco de vergüenza difundir este artículo pues casi cae en el cotilleo y en la prensa rosa. Pero por otro lado también es cierto que responder a la pregunta que ya se hacía en otra ocasión:  ¿Qué libros lee Felipe VI el Preparado? (y Letizia) nos puede indicar cual es el nivel cultural de nuestros nuevos reyes.

Nos lo cuentan en el digital vozpopuli:

Felipe VI y su biblioteca de bestsellers

¿Le gusta leer al recién proclamado Rey de España? Algunos aseguran que sí, otros lo niegan por completo…

Hace tres años, todavía como Príncipe de Asturias, el ahora rey Felipe VI se detuvo ante una caseta de la Feria del Libro de Madrid, que entonces inauguraba en compañía de su mujer Letizia Ortiz. La periodista, quien se asomó muy segura de lo que quería –Libertad, de Jonathan Franzen- apenas y prestó atención a los libreros de Muga. Ella, al parecer, no necesitaba prescriptores. Su marido sí. Al menos eso daba a entender el hecho de que, sin cortarse un pelo ni sonrojarse por ello, pidiese que le recomendasen algún libro que le permitiese “entender la crisis” –corría el año 2012, apretaban los recortes y la amarga espuma del desencanto-. Los libreros –quienes además le cobraron el ejemplar- no lo dudaron: le dieron a leer El mapa y el territorio, de Michel Houellebecq, lo más granado y venenoso que han dado de sí las letras francesas en los últimos 20 años.

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No se sabe si el francés y su especie de existencialismo a la inversa –ese especie de cinismo que se pone en contra todo sin entusiasmos ni militancias-  gustaron al ahora Rey. Lo que sí es cierto es que dibujaban al menos el perfil de alguien que no teme ser aconsejado. Sin embargo, son muchos los que sostienen que al Rey lo de leer no solo no se le da nada bien, sino que no le agrada ni un pelo. Al menos eso asegura el primo de la actual Reina Letizia, David Rocasolano, en aquel incendiario -y a su manera carroñero- libro Adiós, princesa– en el que volvió jirones a su prima. En esas páginas, cuenta Rocasolano que existe la idea equivocada de que fue ella quien hizo leer al Príncipe. No en vano ella le dio como regalo de compromiso una preciosa edición antigua, de 1850, de El doncel de don Enrique el doliente. Una novela caballeresca, ambientada en el siglo XV, que su autor, Mariano José de Larra, escribió en 1834.

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“Mi prima Letizia no ha leído jamás otra cosa que periódicos, algún bestseller tipo Grisham”

Sin embargo, de lecturas, pocas. Y no solo en el caso del Príncipe. Mientras la opinión pública alimenta en el perfil de la actual Reina el retrato de una mujer culta, inteligente, interesada en los hechos políticos y sociales y, por supuesto, en la  lectura. Su primo, sin embargo, cuenta todo lo contrario. Las aficiones lectoras de Letizia –dice- no son más que una leyenda alimentada por los medios:  “Uno de los mitos más divertidos que ha aireado la prensa lacaya sobre mi prima es el de la voraz lectora. Mi prima no ha leído jamás otra cosa que periódicos, algún bestseller tipo Grisham o los libros que le obligaron a leer en el colegio y en la facultad. Durante el tiempo que yo trabajé en una conocida firma editorial, era frecuente que le regalara algún clásico ruso, recuerdo Guerra y Paz, o alguna reedición lujosa de literatura americana. Digo lujosa porque yo era consciente de que el libro iba a ir directamente como adorno a una estantería, ya que a Letizia jamás la iba a arrebatar el impulso de leerlo”.

Pero volviendo a lo que nos ocupa, la biblioteca del Rey Felipe VI, una anécdota circula entre algunos periodistas y libreros. Se dice que, acaso influido por la afición de su madre a las historias de ovnis o fenómenos paranormales, el entonces heredero sintió una inclinación natural por este tipo de libros. Sin embargo, si existe un autor que realmente le importa al monarca, ese es J.J Benítez, autor de la conocida saga Caballo de Troya.

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Felipe VI siente curiosidad por la serie Caballo de Troya, de J.J Benítez.

La anécdota la recoge Sergio Vila-Sanjuán en  el libro Pasando página: “Cuando el príncipe Felipe de Borbón se fue a pasar un curso académico al Lockfield College School de Toronto (Canadá) en septiembre de 1984, llevaba en su equipaje algunas lecturas españolas. La que mejor pudo verse en los reportajes que le consagraron era un volumen de Caballo de Troya, la serie iniciada aquel año por el experto en temas paranormales e investigador del fenómenos ovni J.J. Benítez, de la que se han vendido hasta ahora tres millones de ejemplares”. Curiosa biblioteca del rey Felipe VI, asiduo a las historias conspiranoicas de la vieja hornada, aquellas que se anticiparon a Dan Brown y que hoy reposarán, acaso, en las estanterías de Zarzuela’.

 

¿Qué libros lee Felipe VI el Preparado?

Todos los medios de comunicación nos están dejando machaconamente claro que nuestro nuevo monarca está muy preparado. A Bibliotecaria Sin Tijeras, por supuesto, lo que la interesa saber es que libros lee. Por suerte ha encontrado este artículo del blog El receptor donde nos desvelan el misterio. Sorprendida se ha quedado BST al saber, al final, cuál era su libro preferido:

El Príncipe Felipe hojea un libro infantil de Ediciones SM durante su visita a la caseta de SM. ©SM/Sergio Cuesta

El Príncipe Felipe hojea un libro infantil de Ediciones SM durante su visita a la caseta de SM.
©SM/Sergio Cuesta

Una animación real a la lectura

 18 junio, 2014 , by Jónatan Sark      

Todo el mundo hablando de lo mismo, qué le vamos a hacer. Y yo, que siempre barro para lo mío, no puedo dejar de recordar a Felipe de Borbón por su labor popularizando algunos libros. Con el país que tenemos nada ayuda más a vender que la publicidad gratuita de saber que un famoso lo está leyendo o que está entre sus favoritos. Nuestra monarquía no es tampoco muy dada a la cosa del leer -quizá por todos esos pequeños follones que han ido teniendo con libros a lo largo de los años- de manera que verles con un libro causa la suficiente curiosidad como para disparar las ventas.

En el caso de Felipe de Borbón  podemos decir que lo ha logrado una cantidad enorme de veces. La segunda, más aburrida, fue cuando su ahora mujer decidió en 2003 que el regalo de compromiso para él sería una edición de 1850 de El doncel de don Enrique el Doliente, una novela romántica y caballeresca de Larra. Que como regalo no es malo, y total, los españoles salieron en manadas a comprárselo pero eso no significa que se lo fueran a leer. Porque ya se sabe que lo suyo es parecerse a la realeza todo lo posible. De ahí que en realidad diera un poco lo mismo que eligiera esa obra menor en lugar de sus Artículos, para lo que iba a servir. Pero este no deja de ser un regalo. Aquí el asunto es ir al primero, y para eso nos tenemos que volver hasta 1984.

Ese año se iba a Canadá, al Lockfield College, a hacer un curso equivalente a COU. No sabemos hasta qué punto lo importante es que fuera Canadá tanto como que no fuera la educación pública, pero el asunto era que le tocaba estar allá lejos, viajar en avión y todas esas cosas que hacen recomendable llevar al menos un libro. Además, como en aquel entonces estaban muy ocupados apuntalando la monarquía -bueno, como siempre- y no había más que una cadena y media resultaba más sencillo causar ese impacto entre fotografías, reportajes en la prensa -sin distingos, claro, que aquí lo mismo el HOLA que el ABC te sacaban los especiales del pipiolo preparándose para ser Preparado- de manera que fue atisbar su principal lectura de esos días y convertirse en un superéxito, manteniéndose en los primeros puestos de las listas de ventas durante meses. ¿Qué cuál era ese título?’

Para saberlo hay que leer un poco más de este artículo…

 

Las bibliotecas madrileñas prestarán libros electrónicos desde este verano

Nos lo cuentan en La Vanguardia:

Libro electrónico

Fuente: papelenblanco.com

Las bibliotecas madrileñas prestarán libros electrónicos desde este verano

Madrid, 15 jun (EFE).- Las bibliotecas de la Comunidad de Madrid comenzarán a prestar de forma gratuita libros electrónicos a través del Portal del Lector, de tal forma que sin pasar por una biblioteca física los usuarios podrán descargar desde su ordenador de casa un libro que podrán leer durante 21 días.

Fuentes de la Consejería de Empleo, Turismo y Cultura han explicado a Efe que la voluntad es que este mismo verano los usuarios puedan acceder a los libros electrónicos, aunque aún quedan algunos flecos por cerrar para poner en marcha la iniciativa.

Por lo pronto, la idea es que puedan descargar libros electrónicos los 2,3 millones de usuarios de las bibliotecas públicas de la región, tanto las gestionadas por la Comunidad de Madrid como las gestionadas por los Ayuntamientos.

Así, una vez que el sistema esté en marcha los lectores podrán solicitar una clave en su biblioteca y, a partir de ese momento, descargarse en el ordenador de casa los libros, que permanecerán en su dispositivo personal de lectura 21 días y, pasado ese tiempo, se borrarán.

Con esta medida, cofinanciada por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, la Comunidad completa su Plan de Fomento de la Lectura, que en los últimos años ha ‘sacado’ los libros de las bibliotecas y los ha acercado a los lectores en Bibliobuses, Bibliometros, Telebiblioteca (envío de libros a domicilio) y la máquina de autopréstamo libroExpress situada en la estación de Cercanías de Sol.

Gracias a este Plan de Fomento de la Lectura, aprobado en 2006, se ha contribuido a que un 71% de los madrileños se declare lector habitual, superando en más de 12 puntos la media nacional (57,9%); además, según PISA Madrid saca hasta 22 puntos más en Lectura que la media de la Unión Europea, y logra ocho puntos más que en 2009.

Durante esta legislatura se han abierto 13 nuevas bibliotecas: 2 del Ayuntamiento de Madrid, en los distritos de Retiro y Carabanchel, y 11 en los municipios de Colmenar Viejo, Móstoles (2), Fuenlabrada, El Molar, Pozuelo de Alarcón, Trescantos, Fuentidueña de Tajo, Torrejón de Ardoz, Tielmes y Pedrezuela.

Entre 2011 y 2013 la superficie bibliotecaria se ha incrementado un 11,75% en la Comunidad, con un aumento de 21.748 metros cuadrados en tres años que ha permitido alcanzar la cifra de 206.571 metros cuadrados en el primer semestre de 2014 (31,80 metros por cada mil habitantes).

Y en cuanto a inversión en mantenimiento y mejora de los servicios, desde 2011 hasta hoy la Comunidad ha destinado más de 50 millones de euros.

Un total de 11,5 millones de euros se han invertido esta legislatura en la compra de libros y otros materiales, lo que ha permitido adquirir más de 566.000 ejemplares.

La Comunidad de Madrid está entre las cuatro autonomías que más presupuesto invierten en lectura pública -casi 13 euros por habitante- junto al País Vasco, Navarra y Extremadura’.

“Aspiramos a que nuestra economía se parezca más a una biblioteca que a un casino”

¿Cómo sería el mundo si en vez de estar dirigido por brokers con trajes de Armani tuviera al mando a bibliotecarios y libreros? A esa curiosa pregunta intentó responder el escritor César Rendueles en su conferencia inaugural de la Feria del Libro de Madrid. La información es de http://www.todoliteratura.es:

 

César Rendueles: “Apostaría por un gobierno de libreros, editores, bibliotecarios y lectores”

El autor de Sociofobia dicta la conferencia inaugural de la 73ª Feria del Libro de Madrid

César Rendueles comenzó su conferencia inaugural de la 73ª Feria del Libro de Madrid admitiendo la contradicción que pareciera entrañar que él, quien ha convertido la crítica a las tesis neoliberales en un asunto recurrente de su obra, se dispusiese a hacer una loa al mercado. La contradicción era aparente y el elogio resultó una afirmación anticapitalista que terminó apostando por un gobierno de los libreros que sustituyese al de “los profetas del nihilismo capitalista, los antisistema con trajes de Armani”.

El profesor de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad Complutense de Madrid, aceptando la invitación del lema de la Feria a Deletrear el mundo, decidió subvertir el orden alfabético y comenzar por una de las letras finales, aquella con la que Georges Perec bautizó un remoto islote de apenas 15 km2 en Tierra de Fuego en su novela W o el recuerdo de la infancia. Para César Rendueles, aquella isla, organizada en torno al deporte y que fomentaba el afán de victoria y una competitividad feroz, constituye una parábola de nuestro propio mundo. W era capaz de castigar, azotar, humillar, estigmatizar y hasta condenar a muerte a los perdedores: “Aquella sociedad de cuerpos atléticos escondía, como la nuestra, una pesadilla social”. Los vínculos que nos unen, añadió, son exactamente los mismos que en el trágico delirio social que describió Perec: aquellos que nacen del impulso exacerbado institucionalmente por “obtener ventaja de los demás, en el mercado de trabajo, inmobiliario, cultural o energético”.

Rendueles se opuso categóricamente a la idea neoliberal que pretende que la búsqueda de la ventaja y el libre mercado sea un impulso omnímodo en todas las sociedades y culturas: “Es una inmensa falsedad. Tal impulso –matizó– ha podido ser universal, y hasta tener efectos positivos en ciertos momentos, pero siempre con grandes límites, algo que pasaba unos pocos días y en unos pocos lugares. Eran momentos alegres, de encuentro, de celebración, como las ferias, como esta Feria del Libro. Hoy, sin embargo, el mercado es un lugar sucio, triste y ávido de sangre”.

César Rendueles se negó a considerar la Feria del Libro de Madrid como la reliquia de un pasado extinto. Al mundo actual “convertido en un estadio deportivo como el de W, un ring de lucha libre donde siempre gana el mismo”, a la economía de hoy gobernada por los baremos bursátiles, opuso el deseo de una sociedad regida por otra economía. Y finalizó: “El marketing por encima de editores, libreros y bibliotecarios ha llevado al libro a la catástrofe. Propongo pensar al revés. Pensar en la Feria del Libro como modelo económico en vez del IBEX 35, en la Feria del Libro como modelo de la edición. Apostaría por echar a patadas a los antisistema con trajes de Armani. Querría cambiarlos por libreros, editores, bibliotecarios y lectores. Aspiramos a que nuestra economía se parezca más a una biblioteca o a una feria del libro que a la piratería somalí, a un casino o a un estadio de fútbol”.’