Ser bibliotecario es algo subversivo según Naomi Klein

Hace tiempo que Bibliotecaria Sin Tijeras había leído, en el original inglés, la impactante conferencia de Naomi Klein: Ser bibliotecario, una profesión radical.

Ahora ha visto que está traducida al español por M. Engracia Martín Valdunciel, bibliotecaria en la Universidad de Zaragoza. BST agradece a la compañera el trabajo realizado puesto que el texto es una inteligente advertencia para que las bibliotecas y bibliotecarios no caigan en las trampas neoliberales.

La traducción se puede y debe leer aquí. Pero BST va a destacar algunos de los párrafos que más le han parecido interesantes [las negritas son nuestras]:

Naomi Klein

Del resumen e introducción de la traductora:

Resumen

Este trabajo pretende difundir, traducida al español, una conferencia que impartió la periodista canadiense Naomi Klein en Toronto, Canadá, en 2003. Klein nos advierte de la amenaza que las políticas neoliberales a través de organismos como la Organización Mundial de Comercio o el Acuerdo General sobre Comercio de Servicios suponen para la supervivencia de los servicios públicos, en concreto, para las Bibliotecas, como espacios públicos, en contraste con los ámbitos privados, restringidos, por definición, a los consumidores que pueden pagarlos. El objetivo es contribuir a generar conciencia de la situación y un debate crítico en el campo y la profesión.

“Pensemos en la generalización de la asunción acrítica y generalizada de la gestión empresarial”.

“Las bibliotecas sufragadas con fondos públicos, independientemente de su origen, deberían comprometerse con el discurso de defensa de lo público en sus objetivos, dinámicas y finalidades, y en la relación con sus usuarios: recuperar una relación de compromiso social, ético y democrático, como nos recuerda la autora de La doctrina del shock”.

 

Y esta es una selección de citas de la conferencia de Naomi Klein:

“Esa es la clave del mercado libre: asegurar que absolutamente nada –sean libros, agua o ideas- sea gratuito”.

 

No hay nada gratuito. La mayoría de Vds. probablemente no pensaron que ayudar a la gente a compartir libros fuera subversivo cuando decidieron convertirse en bibliotecarios”.

“Hablemos del primer problema: las privatizaciones cerradas. Todos Vds. conocen el infame caso del sistema bibliotecario estatal de Hawái que en 1995 decidió externalizar la selección de libros a una empresa privada de Carolina del Norte. Como todas las subcontratas y privatizaciones, se suponía que ofrecían más eficiencia a menor costo. De hecho se reconoce universalmente como un desastre: montones de libros baratos de relleno”.

“El segundo problema importante en el marco del Acuerdo General sobre Comercio de Servicios es que usa las privatizaciones parciales como cuña para forzar privatizaciones totales”.

“Muchas tendencias, como Vds. saben, les están empujando hacia un sistema doblemente enlazado: cobrando por pedidos especiales y por el uso de Internet, subcontratando pedidos, incluso abriendo librerías dentro de las bibliotecas“.

“Sin embargo, no todo está perdido. Hay medidas que pueden tomarse para protegerse a sí mismos. La mejor manera de mantener el estado de las subvenciones que se reciben actualmente es resistir la tentación de privatizar parcialmente sus valiosos espacios públicos –ya sea permitiendo publicidad en las bibliotecas, o colaborando con Microsoft, o subcontratando sus servicios centrales. Cuanto más se desdibujen las líneas entre biblioteca y supermercado, o una biblioteca y, el cielo no lo permita, Google answer. , estas multinacionales serán más capaces de beneficiarse y reclamar que Vds. les están robando su derecho a compartir el mercado. Las privatizaciones parciales se usarán como el borde fino de la cuña, el precedente legal, para forzar privatizaciones completas en el futuro. Ya está sucediendo con el agua, la sanidad, el alcantarillado y la energía. ¿Por qué –cuando la información es tan rentable- iban a quedar las bibliotecas inmunes?

 

Hay otra razón para resistir las privatizaciones parciales. No importa lo que hagan, las bibliotecas van a tener que luchar por su existencia. Esto significa que Vds. van a necesitar su más valioso activo de su parte: los usuarios de la biblioteca. Estas comunidades tendrán que luchar por Vds. y con Vds. Si esto va a suceder, sus usuarios tienen que saber en su propia carne que no hay comparación entre una cadena de supermercados de libros, o un cibercafé y una auténtica comunidad bibliotecaria. Tienen que sentir “lo público” – que es más que las subvenciones lleguen del Estado o que los servicios sean gratuitos. Tiene que ver con la efímera cualidad que le da a una comunidad el sentido de pertenencia colectiva a un espacio. Vds. saben mejor que yo lo que supone”.

Recuerden esto la próxima vez que un asesor de gestión les diga que la única manera de salvar su biblioteca es actuar como una empresa, o reconvertirse en Barnes and Noble [la mayor cadena de librerías en Estados Unidos]. No sólo no funcionará, les dañará en el futuro cuando sus usuarios no luchen por Vds. porque no verán diferencia entre espacios públicos y privados. La mejor manera de permanecer público es ser público – verdaderamente, desafiantemente, radicalmente público. Es su armadura. Llévenla con orgullo“.

 

 

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s