Mesas tristes en las bibliotecas: conversación con Blanca Calvo

BST trae, de nuevo, un artículo en el que se trata de la complicada situación a la que estan llevando a las bibliotecas basándose en las palabras de Blanca Calvo. Se defienden a las bibliotecas municipales de Castilla La Mancha y sobre todo se protesta de la carencia de dinero para libros que provocan unas auténticas “mesas tristes” de novedades en las bibliotecas.

Pero eso también sucede en otros muchas bibliotecas de España. Como muestra se puede ver este breve vídeo -visto vía RecBib- donde, los que BST supone son directores de bibliotecas de Castilla y León, denuncian la misma situación.

Este es el artículo que mencionábamos al principio sobre Castilla La Mancha:

Las bibliotecas exigen dinero para novedades

Suplementos – Domingo Cultural | Gorka Díez Domingo, 13 enero 2013

Las bibliotecas fomentan y permiten el acceso a la lectura a todo tipo de personas, y son el único recurso para leer de que disponen aquellos ciudadanos -cuyo número crece con motivo de la crisis- cuya situación económica no les permite comprar en las librerías. Pero las administraciones, en vez de apoyar estos centros ahora más que nunca, les retiran su apoyo. Hablamos con Blanca Calvo, directora de la biblioteca de Guadalajara.

De “escandaloso” calificaba el escritor Javier Marías el hecho de que el presupuesto que el Estado destinará este 2013 a las bibliotecas públicas será de cero euros. Porque, cuando la inversión en la adquisición de nuevos fondos (libros, películas, audios) es nula, estos espacios para el acceso a la cultura pierden atractivo al no contar con novedades, las cuales, en buena parte por su promoción, tienen una especial capacidad para llamar la atención de los usuarios muy a pesar de que leer a Kafka, Joyce o Borges pueda ser más nutritivo que adentrarse en las páginas del nuevo Premio Planeta o el best-seller de María Dueñas. Y hasta pueden ser lecturas complementarias.

El ministro de Cultura, José Ignacio Wert, apuntaba recientemente que las bibliotecas cuentan con fondos “suficientes”, según sus cálculos unos 226 millones de libros, pero admitía que “faltarán las novedades”, y, se quiera o no, una estantería con, por ejemplo, buena parte de la prolífica obra de Javier Marías en la que falte ‘Los enamoramientos’, el libro por el que el Ministerio de Wert quiso concederle el Premio Nacional de Narrativa que Marías rechazó, es una estantería incompleta.

“Una librería sin novedades, en la que cada mes estuvieran los mismos libros, no sería atractiva, y una biblioteca tiene que parecerse lo más posible a una librería. Hay que leer lo viejo, porque todos tenemos lagunas, pero es imprescindible ofrecer también lo último, tanto libros de autores exigentes como Umberto Eco como otros a lo mejor sin gran calidad literaria pero muy atractivos por su apoyo publicitario para un tipo de usuario que de lo contrario no entraría en las bibliotecas. Se nota que el ministro Wert no es usuario de biblioteca”, señala Blanca Calvo, directora de la biblioteca de Guadalajara, que, pese al mal momento presupuestario que atraviesa, cuenta con 32.813 usuarios, lo que supone aproximadamente el 41 por ciento de la población de la capital alcarreña.

El problema está en que el dinero del que disponen ahora mismo las bibliotecas públicas no permite hacerse con novedades, o las posibilidades que brinda para ello son mínimas.
“En nuestro caso, de los 150.000 euros que por ejemplo tuvimos en el año 2007, gracias a lo cual entraba todo lo mejor del año, tanto en libros como en publicaciones periódicas, el año pasado apenas tuvimos una partida de 50.000 euros, y para este 2013 intuimos que vamos a tener cero euros de presupuesto, que solo vamos a disponer de 4.000 euros para suscripciones a revistas y periódicos”.

Blanca Calvo, en la biblioteca de Guadalajara.

Blanca Calvo, en la biblioteca de Guadalajara.


EL PANORAMA, MUY NEGRO

El panorama se vislumbra, por tanto, “muy negro”, por lo que algunos usuarios de este centro, conscientes de la situación, comenzaron el pasado año a aportar dinero de su bolsillo para que la biblioteca se suscribiera a determinadas publicaciones.

“Tenemos 60 suscripciones gracias a los usuarios y trabajadores de la biblioteca, lo que nos permite contar con otras tantas publicaciones, un número pequeño en comparación con los en torno a 200 títulos que hemos llegado a tener pero más que las seis suscripciones que nos permite la Junta con su ayuda”.

Este dinero que destinan los usuarios de esta biblioteca abierta al público desde 1841 varía en función del coste de cada publicación, pero suele rondar los 75 euros. Hay además clubes de lectura cuyos miembros se reparten el gasto, de modo que toca a en torno a dos euros por miembro.

DEBATE SOBRE LAS AYUDAS

El problema está en que no todos son partidarios de que sean los ciudadanos quienes tengan que invertir en una cultura de acceso público: creen que es cometido de las administraciones públicas y no de la ciudadanía.

“Para muchos, eso es obligación de la administración, que tiene que invertir de los impuestos en las bibliotecas, y que los usuarios pongan dinero no es conveniente ni lícito. Yo les respeto y en parte comparto su opinión. Lo que pasa es que me da pena que, sobre todo ahora que la gente se puede comprar menos libros, los centros públicos estén vacíos. Así que prefiero que la biblioteca gane en riqueza”, señala la que fuera consejera de Cultura durante dos años con el Gobierno socialista.

Eso sí, la opinión que Blanca Calvo no comparte es la de quienes justifican la reducción del gasto público, incluso cuando este pasa de todo a nada, como consecuencia de la crisis y de la necesidad de reducir el déficit.

“Yo creo que, en tiempos de crisis, lo que hay que hacer es seguir invirtiendo en lo público, precisamente todo lo contrario de lo que están haciendo los gobiernos. Porque, cuando las familias tienen más dificultades en su economía privada tanto para adquirir un libro como para ir al dentista, hay que facilitarles eso. Y alucino cuando veo los presupuestos porque hay partidas que bajan un 10 por ciento, un porcentaje que admitiría para las bibliotecas, pero que se reduzca un ciento por ciento no me cabe en la cabeza. No sé dónde se mete el dinero”.

RIESGO DE CAER EN EL DESÁNIMO

La biblioteca de Guadalajara, pese a su falta de presupuesto, es una privilegiada si se la compara con las bibliotecas municipales, que hasta ahora salían adelante gracias a una ayuda de la Junta de Comunidades que esta ha retirado. “La administración municipal es la más débil, y estas bibliotecas llevan años de capa caída, con muchas dificultades para salir adelante. Aunque el capital es el público, que responde muy bien, el personal que trabaja en ellas puede llegar a desanimarse y a la fatiga”, advierte Calvo.

LA JUNTA AHOGA A LAS MUNICIPALES

Las asociaciones de bibliotecarios de C-LM realizaron en diciembre una campaña en Twitter contra el presupuesto cero para las bibliotecas municipales que la Junta ha aprobado para 2013, y que según fuentes del citado colectivo forma parte de la filosofía del Gobierno del PP para toda esta legislatura. Si no hay dinero para estos centros, no ya para adquirir novedades, sino incluso para mantener sus edificios y cubrir las nóminas de su personal, muchos de ellos, sobre todo los de localidades más pequeñas y pobres, están condenados a desaparecer. Se calcula que en toda la región hay unas 400 bibliotecas, pero la falta de ayudas de la Junta ya ha llevado al cierre a algunas de ellas desde que Cospedal asumió la presidencia. Y se teme que vayan a ser más las que tengan que tomar este camino.’

Anuncios

5 pensamientos en “Mesas tristes en las bibliotecas: conversación con Blanca Calvo

  1. Personalmente, jamás pondría un euro de mi bolsillo para que sea posible la compra de novedades. Con eso, lo único que se va a conseguir es animar a la Administración a que siga dejando a las bibliotecas sin presupuesto, con la excusa de que eso ya está cubierto por la iniciativa de los propios ciudadanos. A la larga, hará más daño que bien.

    Eso sin contar con que, incluso si no hubiera ese temor, tampoco pondría un euro, porque esto es responsabilidad de la Administración y no de los ciudadanos. Ya es lo único que nos faltaba.

    Me gusta

  2. Pingback: Con la mirada puesta a proa: Fórcola comienza su cuatro año de vida

  3. Pingback: Con la mirada puesta a proa: Fórcola comienza su cuarto año de vida

  4. Pingback: Declaraciones del ministro Wert sobre las bibliotecas « Plataforma para la creación del Colegio Oficial de Archiveros, Bibliotecarios y Documentalistas de Madrid

  5. Pingback: Fórcola Ediciones » Con la mirada puesta a proa: Fórcola comienza su cuarto año de vida

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s