Entrevista con una profesional de la información que habla de lo que somos capaces de hacer si nos lo proponemos

Vamos a dar la palabra a una profesional de la información y una de las principales animadoras de nuestra Plataforma COABDM. Es una entrevista realizada para la Fundación Ciencias de la Documentación. Allí  se puede leer completa pues nosotros hemos tenido que extractarla para que no resultara demasiada extensa para un post:

Mónica Caballo

Mónica Caballo es Licenciada en Documentación por la UAH (España), Diplomada en Biblioteconomía y Documentación por la UCM; Experta en Dirección y Gestión de la Información y sus Tecnologías: Diseño y desarrollo de los Sistemas Empresariales de Información por la UAH, y también Experta en Gestión de documentos electrónicos en empresas e instituciones por la UCJC. Cuenta con una alta participación en actividades, publicaciones o asociaciones relacionadas con la profesión. Entre otras es miembro fundadora y coordinadora de Comunicación de la Plataforma por el Colegio Oficial de Archiveros, Bibliotecarios y Documentalista de Madrid, y ha sido moderadora de la lista profesional especializada IWETEL, o miembro de la American Library Association.

Su experiencia laboral se ha forjado en variados sectores de la empresa privada (jurídico, inteligencia, RRHH Alta Dirección, tecnológicas, audiovisual, contabilidad, aerolíneas, etc…) así como en instituciones de la Administración Pública (Senado, CSIC, Biblioteca Nacional, Real Academia de CC Exactas…). Ha trabajado muchos años en temas de Gestión del Conocimiento en algunos de los despachos de abogados internacionales más importantes en España. Su último puesto ha sido el de Gerente en la Asociación Española de Inteligencia Competitiva. También ha sido Directora de Gestión del Conocimiento de la firma legal inglesa SJ Berwin, en su oficina de Madrid, y antes de ello, estuvo seis años en la firma norteamericana Jones Day (2002-2007) como Responsable del Servicio de Información y Biblioteca.

Un  problema para crear un cambio ciudadano desde la información radica en que cada vez existe mayor cantidad de información, en distintos soportes, formatos y fuentes, lo que unido a un ritmo de vida cada vez más acelerado provoca en los individuos una sensación de “angustia informacional”. Para solucionarlo los estados deben plantear políticas de “alfabetización de la información” en todos los estadios de la educación de las personas. ¿En su opinión, qué puntos deberían cubrir estas políticas de “alfabetización informacional”?

Nuestra profesión es como sabemos una ciencia auxiliar, soporte, trasversal, de interés social para el país, pues los profesionales de la gestión de información comprendemos ese complicado entorno y somos capaces de traducirlo para hacerlo accesible a las necesidades específicas de una empresa, de un individuo, de un proyecto o de una administración. Además existen estudios específicos para formar profesionales en la Gestión de la Información y del Conocimiento, que a su vez hagan formación de usuarios en técnicas y procedimientos de alfabetización informacional: enseñar a separar el grano de la paja, a identificar fuentes de calidad frente a fuentes engañosas, a desarrollar estrategias de búsqueda, a encontrar la mejor información al mejor precio, etc.

Para mí esto debería empezar en la propia escuela, mediante los Centros de Recursos para el Aprendizaje y la Investigación, enseñar a moverse a los alumnos en ese maremagnum de información, enseñar a ser autosuficientes en la búsqueda de información que aportará a los estudios y más tarde, aportará a los trabajos y a los trabajadores valor añadido, y con ello a su vez, contribuiría a la mejora y el aumento de la productividad, que es una de las patas de las que cojeamos en este país.

En la mayoría de Europa o en USA esto se comprende y está desarrollándose desde hace años. Los profesionales de la gestión de información son considerados patas fundamentales del desarrollo en el S. XXI, en esta era de la información. En nuestro país no ha habido un pacto global sectorial (sector gestión de la información) para hacer pedagogía, para promocionar de los beneficios de esta profesión, y realmente aún estaríamos a tiempo antes de acabar perdiendo el tren de forma definitiva. Debería haber un congreso sectorial nacional para hablar de esto seriamente con una sola voz e impulsar y poner en valor los que hacemos y por qué es bueno para el país, a nivel nacional. Y después continuar encontrándonos y reconciliándonos con el sector en Europa, Latinoamérica, etc.

Tendría que haber una concienciación de todas las asociaciones y colegios profesionales, las universidades, los trabajadores públicos y privado, las tres ramas profesionales y las nuevas que han aparecido, desde el SEO a la vigilancia competitiva, y también claro, con los estudiantes de nuestro sector, para decidirse a salir del armario y aportar a la sociedad lo que nos toca. Y para ello hay que darse a conocer ante los políticos y ante la propia sociedad.

¿Qué rol juegan los profesionales de la información y documentación en este cambio social desde la información?

No es tanto el que jugamos, que es mucho, en el día a día, de muchos profesionales que en su pequeño entorno de influencia se dejan la piel para dar lo mejor de sí mismos y de su profesión, por desgracia la mayoría de las veces con un nulo reconocimiento de su papel y poca compensación, pasando de un contrato a otro, o en paro en los últimos tiempos.

Se trata más bien del que podríamos jugar si nos dejaran y si nosotros nos concienciáramos como profesión. Es inimaginable pues aún estamos en los prolegómenos de los cambios abismales que ha habido y habrá en el futuro en esta sociedad de la información. Somos una de las profesiones que a pesar de contar con una mayor tradición en los perfiles tradicionales (bibliotecas y archivos en papel), más nos hemos reciclado y adaptado a los nuevos tiempos y nuevas tareas profesionales en el mundo digital, lo que nos convierte en verdaderos tecnócratas, somos ratoncillos ávidos siempre de nuevos conocimientos que asimilamos y hacemos nuestros con sorprendente rapidez y facilidad porque estamos muy entrenados y tenemos gran acceso a las fuentes y estrategias de búsqueda, pues a ello nos dedicamos.

Muchas gracias por sus respuestas, ¿alguna cosa más que quisiera contarnos para terminar o responder alguna pregunta que no le hayamos realizado?

Comentar que existen iniciativas relacionadas con la reutilización de la información pública, como el Proyecto Aporta del Ministerio de Industria, que empiezan a reconocer la importancia de reutilizar una información pública que cuesta dinero al contribuyente y que puede ser a su vez generadora de riqueza y aportar al aumento y la calidad de la productividad del país.

Aunque va bien encaminado, personalmente encuentro dos retos a resolver en este proyecto: Uno, sigue sin haber obligación por parte de la administración de proveer información (facilitan las que voluntariamente pueden/quieren, y a veces la información ni está sistematizada, ni recopilada correctamente, ni corren bajo herramientas que faciliten su organización y en consecuencia la búsqueda y recuperación relevante y pertinente de la misma evitando el ruido informativo) y creo que como ciudadanos y agentes sociales no debemos despistarnos, pues la iniciativa está muy bien, es el primer paso y por ello tienen importancia, pero en mi opinión, no debemos conformarnos sólo con eso, no debemos dejarnos entretener con lo que podrían ser sólo caramelos para retrasar el objetivo verdaderamente importante: que este país cuente con una Ley de Acceso. Y dos, no se ha mencionado prácticamente a los profesionales mejor preparados para llevar a cabo esta tarea (Gestores de Información y Documentación) en ninguno de los encuentros Aporta a los que he acudido, ni en los foros sobre el tema, ni en la web oficial, por tanto, siguen sin conocernos, y probablemente mucha de la culpa sea nuestra, por no darnos a conocer, no individualmente, sino como profesión.

El otro día estuve en la Comunidad de Madrid, en el Área de Colegios Profesionales para continuar con los trámites de creación de esta institución en Madrid, y los técnicos (funcionarios), el jefe de servicio etc, cuando hice la presentación de las competencias de nuestra profesión para justificar su interés social (beneficios que nuestra profesión aportaría a la sociedad), además de reconocerlo inmediatamente sin ambages, es que no se lo podían creer, que existiéramos y ellos no lo supieran, o que las aulas prácticamente se estuvieran vaciando por el poco reconocimiento social que tenemos, siendo tan importante y tan necesario nuestro cometido. Me decían que necesitaban por lo menos cuatro de nosotros allí en su oficina. A la hora de comentar el tema de la solicitud de informes técnicos a las diferentes consejerías dentro del proceso, me hablaban de la Consejería de Cultura, y les tuve que explicar que sí, pero que también Industria, Justicia, Sanidad, Interior…etc y por qué: porque somos soporte a toda toma de decisión y a toda actividad empresarial o administrativa en la que se manejen documentos e información. Y lo comprendieron perfectamente.

Cuando lo explicas, a poca gente se le escapa la importancia de esta profesión.

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